Érase una vez un niño que caminaba bajo la luz de la luna en una gélida noche de invierno. Cuando unos ladrones le atracaron, y un señor vagabundo que pasaba por la zona ayudo al niño. Espanto a los ladrones y el niño le dio las gracias. El niño le dijo que algún día le devolvería el favor. Años más tarde el niño se convirtió en un magnate empresarial y al señor vagabundo le compro un coche y una casa.
Si ayudas a los demás algún día te devolverán el favor.




