Buera inauguraba el sábado 19 el reloj solar de planetas más grande del mundo –y quizás único en su género–, diseñado por el médico genetista leridano Agustín Serés, uno de los mayores expertos en este tipo de mecanismos (suma su número 27, todos repartidos por España), autor también del reloj de los olivos. La obra, instalada junto a las piscinas, representa el sistema solar a escala real: el Sol, una esfera de metro y medio, marca el inicio de un recorrido que lleva hasta Neptuno, ubicado en Radiquero, a casi cinco kilómetros de distancia. Cada planeta está situado a la distancia que le corresponde y con su tamaño proporcional. El reloj, orientado con la estrella polar, muestra la hora solar con una precisión matemática, conectando tierra, cielo y tiempo en una sola estructura. La inauguración sirvió también como homenaje a Serés, vinculado a Buera por su amor al olivo. El doctor recibió emotivas palabras y un especial regalo: una planta de la última variedad autóctona de olivo, descubierta por el ingeniero agrónomo Javier Viñuales y que ha recibido el nombre de Buerana.
El acto formó parte de las jornadas conmemorativas del 20 aniversario del Torno de Buera, el museo del aceite y el olivo que ha recibido a 50.000 visitantes de 60 países. Éstas contaron con experiencias sensoriales con aceite y la conferencia ‘Olivos singulares de la península ibérica. Un legado que proteger’ a cargo de Francisco Lorenzo, que también es autor de la exposición fotográfica que se podrá ver hasta el 31 de agosto en el Salón Social ‘Monumentos vivos de la provincia de Málaga’.
Lorenzo valoraba el trabajo que se está realizando en esta comarca en pro de la consecución de la futura denominación de origen protegida del aceite de oliva. Las variedades que tenéis en el Somontano son únicas en el mundo y hay que darlas a conocer haciendo monovarietales siempre que se pueda. Tenéis la alquezrana, la verdeña, la negral, la piga, la albareta… ¿de qué sirve plantar alberquinas, picual y ojiblancas que hay en todos los lados?



