La jornada de protesta convocada por la Confederación Europea de Sindicatos ha servido hoy para calentar motores de cara a la manifestación programada para el sábado en Zaragoza. Los dos sindicatos mayoritarios han protagonizado una concentración frente a la Delegación del Gobierno en la que enviaban un mensaje claro al Ejecutivo: no van a aceptar las políticas impuestas desde los organismos internacionales si esto implica más recortes sociales como un retraso obligatorio de la edad de la jubilación.
El secretario general de CCOO Aragón, Julián Buey, ha sido claro en este punto y ha acusado al Gobierno de «hacerle el caldo gordo» a los intereses de la banca privada y las compañías de seguros, quienes están en su opinión a la espera de hacerse con una importante parte del negocio de las pensiones de este país. Es más, Buey ha asegurado que los sindicatos no van a «permitir» una acción en este sentido, y que no descartan «en absoluto» una nueva convocatoria de huelga general a principios del año próximo.
El líder de Comisiones ha advertido que Zapatero es «duro de mollera», ya que no ha recogido el guante lanzado por las centrales con la anterior convocatoria de huelga. «Es mentira, el sistema de pensiones no está en quiebra, y no es necesario el retraso de la edad de jubilación», ha aclarado, en un tema «muy sensible y muy necesario para nuestra población».
«Movilización masiva»
Por todo ello, Buey ha apuntado a la movilización de los ciudadanos como la única respuesta posible ante las agresiones al Estado de Bienestar que se vienen perpetrando al dictado de los mercados financieros y sus ataques contra la deuda pública de los países. «Tenemos que dejar de mascullar nuestro enfado en los bares, de rumiar nuestro cabreo en casa, hay que sacarlo a la calle porque es la única manera de hacerlo útil», ha clamado ante los delegados y frente a los medios de comunicación, convencido de que la manifestación convocada este sábado a las 12 en la plaza de San Miguel de Zaragoza contará con una participación «masiva».
Los dirigentes de las dos centrales mayoritarias han hecho entrega en la Delegación del Gobierno de miles de tarjetas firmadas por miles de trabajadores aragoneses dirigidas al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en la que le muestran su «absoluto rechazo a las políticas que está adoptando la Unión Europea sobre los planes de ajuste» por considerarlas «desproporcionadas e injustas».
Tras ello, la comitiva sindical se ha dirigido a la sede de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA), a la que han trasladado la «exigencia» del desbloqueo de la negociación colectiva, que sigue sin avanzar y con la mayoría de convenios pendientes a poco más de dos semanas para que finalice el año.



