A causa del mal de las vacas locas, 12 septiembre 2006, el gobierno decidió recoger las bajas ganaderas rompiendo el vínculo entre hombre y ave carroñera.
Los expertos no se cansan de decir que a estas aves no les afectan las enfermedades que portan las carroñas gracias a su potente aparato digestivo. Además se cerraron los muladares que desde mediados de los noventa contribuían a la conservación del rico patrimonio rupícola aragonés.
El 80% de la población ibérica de quebrantahuesos, el 25% de la población de buitre leonado y 200 parejas de
alimoches viven por ejemplo en Aragón.
Las aves rapaces se encuentran gravemente amenazadas, no encuentran la comida necesaria para subsistir, se acercan demasiado a los rebaños produciendo asfixias y desprendimientos. El ganadero está obligado a pagar por la recogida y ve amenazadas sus reses. Tantos problemas y tan fáciles de solucionar.
Las aves carroñeras contribuyen al frágil equilibrio natural que se ve siempre amenazado por la avariciosa mano del hombre.
La asociación fondo amigos del buitre es una entidad sin ánimo de lucro que se encarga desde 1986 de la protección conservación y divulgación de las aves carroñeras y sus hábitats.
Un grupo de vecinos de Labata, a propuesta de la organización cultural labatense, participamos el pasado sábado
31 en una excursión a la Casa de los Buitres de Santa Cilia de Panzano para conocer de cerca el trabajo que realiza este colectivo de forma altruista. El grupo de vecinos, compuesto por una veintena de personas, conocimos el documental y el centro de interpretación sito en el antiguo campanario de la iglesia de Santa Cilia para después cursar una excursión hacia el muladar donde hicimos un deposito de comida a estos carroñeros que tantos beneficios han producido y queremos que sigan produciendo a nuestro medio rural.


