Cáritas Diocesana de Barbastro – Monzón aumentó en este 2010 las ayudas asistenciales en un 15% con respecto al año pasado. Las cifras, aun ya de por si llamativas, no suponen un aumento tan «escandaloso» como el del pasado año cundo la demanda asistencial aumentó en alrededor de un 300 % con respecto a 2008 como recordó ayer el director diocesano de la Cárita de la diócesis de Barbastro-Monzón, Valentín Ledesma, en la presentación de la campaña Navideña junto con el obispo Alfonso Milián, que este año incide en la fraternidad hacia los más necesitados y solos de la sociedad.
Lo que sí ha cambiado ha sido el perfil y la situación de las personas que acuden a Cáritas, ya que ha aumentado el número de familias autóctonas, y vuelven a pedir ayudas las familias o persona que ya habían estado en Cáritas y que después de procesos de inserción habían normalizado su situación. Según explicó Ledesma las personas «que asisten a los proyectos de promoción tienen que estar apoyadas por ayudas económicas a necesidades básicas y las solicitudes son más complejas que hace un año. Las situaciones son mucho más sangrantes y en muchos casos la impotencia es grande ya que la situación a los problemas planteados son de difícil solución».
A pesar de ello, Ledesma destacó como nota positiva el aumento de donativos y en espacial los de pequeña cuantía que provienen de las economías más bajas, así como el aumento de los voluntarios a Cáritas ya sean creyentes o no. Algo que atestiguó el obispo Milián, que a su vez es el responsable de Cáritas Española.
Desde enero a octubre, Cáritas Diocesana ha realizado 2.885 acogidas y ha atendido a 2.121 personas, la mayoría de las cuales solicitaba ayuda económica, además de otro tipo de atenciones como trabajo, asesoramiento, etc. De la ayudas económicas, el 95% de las demandas han sido en alimentación. Junto a ellas las peticiones son para pgo de luz, agua, gas, ropa, vivienda, … Además se ha atendido 600 transeúntes.
El obispo Milián pidió ayer a la comunidad cristiana que, «en una sociedad donde faltan valores, expresen sus signos de vida a través de la fraternidad y amor al prójimo más necesitado».




