Carmen Pallás Liesa, nacida en Barbuñales en 1922, cumplió el pasado 6 de febrero los 100 años. En la actualidad reside entre la localidad monegrina de Salillas y la cincovillesa Ejea de los Caballeros, en casa de dos de sus cuatro hijos. Fue en esta localidad donde sus hijos y sus parejas le prepararon una fiesta de cumpleaños, restringida por el coronavirus.
Carmen fue la tercera de cinco hermanos y ha residido en su pueblo natal hasta hace unos años para vivir en casa de dos de sus hijas. Hasta el año pasado, los veranos regresaba Barbuñales.
Carmen es una superviviente de guerras, postguerras, hambrunas y pandemias como la que vivimos.
“Una mujer trabajadora y luchadora, muy buena y bellísima persona que siempre tiene la sonrisa en la boca o una palabra amable que decirte. Nunca se le ha oído hablar mal de nadie o alzar la voz. A todo ha llegado como una hormiguita sacándose horas de sueño para poder terminar un vestido o un jersey para sus hijos. Pintora de lienzos, creadora de abalorios, Ropa en todas sus facetas, maestra de todo ello. Si hubiese nacido en otro lugar o en otra época hubiese sido lo que hubiera querido como una gran artista o una diseñadora de alta costura”, explica su familia.

Siempre ha tenido curiosidad y ganas de aprender cualquier cosa incluso terminó usando el whatsapp mientras su vista se lo permitió.
Goza de buena salud dentro de lo que su longevidad le permite, aún pasea y escucha audiolibros, y habla con sus hijos todos los días.
Es una persona muy querida por todo aquel que la conoce porque se lo ha ganado a pulso, desde su marido Tomás que la acompañó a lo largo de su vida más de 60 años, sus 4 hijos, sus hijos políticos, sus 8 nietos, las parejas de estos y sus 10 bisnietos.
Barbuñales cuenta con otra centenaria, Pilar Pelato Oliva que el pasado 10 de noviembre cumplió los 101 en la localidad donde reside.

