Las averiguaciones realizadas por los técnicos de Salud Laboral de CCOO apuntan a la existencia de una «falta grave de medidas de seguridad» por parte de la empresa Vicente Canales en el accidente sufrido ayer por uno de sus trabajadores, que se encuentra en estos momentos ingresado muy grave en el Hospital Miguel Servet aquejado de quemaduras en el 90% de su cuerpo.
Según ha podido saber el sindicato, el trabajador, de 44 años y con 23 de antigüedad en la empresa, se encontraba realizando labores de pintura dentro de un depósito cuando se produjo una deflagración en su interior. Al parecer, la víctima se hallaba equipada con un equipo de respiración autónoma, signo inequívoco de la existencia de gases en el interior de un espacio confinado, producto de la utilización de pintura con disolvente.
CCOO recuerda que la normativa es clara al respecto, y exige que en estas circunstancias el trabajador se encuentre anclado con un amarre que permita su rápida salida y asistido por un «recurso preventivo», esto es, un compañero dotado de un medidor de gases que pueda alertar de una atmósfera explosiva. Además, los datos también apuntan que el empleado hizo uso de una lámpara eléctrica que pudo ser la fuente de ignición.
La central indica que hasta este momento los representantes de los trabajadores no han recibido por parte de la empresa una información detallada sobre este puesto de trabajo, ni les consta la existencia de la preceptiva evaluación de riesgos del mismo o las medidas de prevención.


