Al cabo de cuatro Jornadas Montañeras de un nivel altísimo y con un cincuenta por ciento de producción propia, se celebró el pasado 30 de noviembre de 2024 la tradicional Cena de la Montaña del club barbastrense.
En varias mesas de diez comensales, en concreto ocho, se repartieron los socios de todas las secciones entre las que se posicionaban senderistas, Marcha Nórdica y jóvenes alpinistas en armonía muy equilibrada con los más veteranos o aquella otra mesa en la que el alcalde Fernando Torres presidía y honraba a un club que según sus palabras finales representa más allá de una mera faceta deportiva de la ciudad, de la que es el club con mayor número de afiliados, convirtiéndose en una entidad que engloba a la sociedad barbastrense en su esencia desde 1949.
Pero para saber presidir, una vez más, José Masgrau estuvo en su nivel máximo de acierto y emotividad, llegando en algún momento a temblar sus palabras porque no se piensen que un presidente que lo ha sido durante 32 años se ha dedicado sólo a hacer discursos, su voz se entrecortaba cuando recordó los difíciles momentos de aquel primer año del mandato presidencial en que dos miembros de la nueva Junta Directiva, Carlos Vives y Vicente Pérez, perecieron sepultados por una avalancha en las faldas del pico Posets.
La intervención siguió siempre y fielmente su dominio en lo que concierne al protocolo y entregó las cuatro anunciadas distinciones; empezando con nuestra genuina producción local, el aventurero Arturo Carvajal se mereció un aplauso casi tan largo y atronador como el que recibió al finalizar nuestras Jornadas Montañeras con su tan bonita y amena charla sobre las “16 cimas con Diabetes”.
Siguió la entrega con placa de honor al publicista Andrés Masgrau quien ha iluminado este año del 75 aniversario con el diseño voluntario del logo y el lema que más podía complacer a la masa social, pues habla de nuestro “amor por las montañas” al pie de la silueta emblemática de Cotiella, algo, por otra parte tan evidente como inherente. Sus palabras de agradecimiento más que iluminar, deslumbraron de amor y pasión que sin duda ha heredado de su padre y su familia desde la cuna.
En tercer lugar, recibieron su distinción los integrantes del “reto Aneto” de este año, quienes por lo visto ya tienen pensado el próximo desafío entre el Pico de Guara y Alquézar, saliendo todos los integrantes del grupo de esforzados corredores de Trail a recibir la placa.
Ahora, me van a permitir que me ponga emotivo al comentar la placa al periodista José Luis Pano Cuello, creador de la revista Ronda Somontano y del que presumo ser gran amigo y fiel colaborador. Las páginas de su revista han estado siempre abiertas para las noticias y crónicas de todas y cada una de las actividades de nuestro club MAB.
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En una noche dorada para el montañismo barbastrense no podía faltar ese momento brillante como es la entrega de la vigésima Insignia de Oro que José colgó tras fundirse en un enorme abrazo a nuestro querido compañero Ricardo Laviña, quien desde su entrada en la Junta en el año 2006 no ha parado de dinamizar, enriquecer y desarrollar esas difíciles tareas administrativas siempre muy cerca de nuestra secretaria Montse y contando con el apoyo y el agradecimiento no solo de sus compañeros de Junta sino más bien de toda la masa social. Toda la gestión informática y la página web son fruto de su esfuerzo.

En su discurso Ricardo se dejó llevar por el sentimiento llegando casi a las lágrimas en un agradecimiento y renovación del compromiso calificando el club de COMUNIDAD y a sus compañeros de Junta como extraordinarios socios y amigos.
Ya adelantaba al principio las emocionantes palabras de José Masgrau porque llegaron muy adentro a todos los asistentes anunciando el próximo fin de su mandato en la Asamblea que se celebrará el 19 de diciembre y porque él, que cogió las riendas del club con 35 años y con dos hijos muy pequeños, recibió todo el apoyo de su esposa Malaké y supo también hacer honor a la herencia de los antecesores en esta sucesión de generaciones que desde Barbastro han y hemos amado a las montañas.
Para cerrar la noche mágica el alcalde Fernando Torres hizo gala de un discurso lleno de reconocimiento y complicidad desde su representación de la ciudad haciendo gala también de un agraciado verbo.





