Chunta Aragonesista (CHA) ha denunciado la situación «discriminatoria» del servicio de cardiología y el aumento de las listas de espera en las consultas externas del Hospital de Barbastro (Huesca), que triplican, en algunos casos, la media de los centros de salud aragoneses.
CHA se ha reunido hoy, en la comisión de coordinación Intercomarcal en Barbastro, para analizar la situación «discriminatoria» en la que en su opinión se encuentra el hospital de esta localidad oscense y debatir sobre el estado general de la sanidad en Aragón.
La formación ha advertido, en un comunicado, de que las listas en las consultas externas del centro hospitalario se han incrementado «exponencialmente» en algunas especialidades, hasta llegar a los 63 días de media del servicio de urología.
Según CHA, los pacientes tienen que esperar tres veces más que la media aragonesa para que sean atendidos en este departamento y lo mismo ocurre en cardiología y dermatología, y más del doble en endocrinología y nutrición.
Además, la formación ha insistido en que el Hospital de Barbastro cuenta con un «insuficiente número de especialistas», con cuatro cardiólogos, dos de ellos fijos, frente al doble de profesionales que trabajan en el Hospital San Jorge de Huesca, que cuenta con un volumen similar de población.
El portavoz de CHA en el ayuntamiento de la localidad, Valero Aguayos, ha denunciado que este hospital ofrece una cartera de servicios de traumatología urgente «sin existir cirujano principal y cirujano ortopédico ayudante, por lo que hay que colocar a los pacientes cuando se puede entre las operaciones programadas con el consiguiente desbarajuste».
Representantes del partido en las diez comarcas altoaragonesas han debatido, además, sobre la situación de la sanidad en Aragón y han calificado de «aberrante» que el consejero de Sanidad, Ricardo Oliván, «saque pecho de los 400 millones que ha sido capaz de ahorrar a costa de la prestación sanitaria».
En este sentido, el diputado de CHA en las Cortes de Aragón Joaquín Palacín ha criticado que «la última medida en esta línea, con graves afecciones especialmente a todo el mundo rural, es no contratar hasta final de año a ningún profesional para realizar sustituciones de cualquier tipo en los Centro de Salud, con un clarísimo perjuicio a los usuarios y a los profesionales».

