Este domingo día 30 tuvo lugar en Colungo una nueva edición de la Jornada Cultural de la Matacía, un evento organizado por la Asociación Cultural O Portal d’a Cunarda, especialista en recuperar tradiciones del pueblo.
A primera hora de la mañana se preparaban todos los puestos por las calles para realizar el mondongo con la incertidumbre de que haría el tiempo, en una placeta se hacían las tortetas junto al caldero hirviendo, en otro rincón de la calle la destilación del famoso anís de Colungo, elaborado por Fernando Abadías, y en un callejón se preparaban las morcillas.
La plaza se convertía en el centro neurálgico de la actividad, bajo el toldo que se monta para las fiestas, se elaboraban las longanizas, los chorizos y las butifarras en lo que se refiere al mondongo del cerdo. Además se hacían las almendras garrapiñadas tradicionales de Colungo y el jabón casero que se fabrica con el aceite usado y que antaño tenía tanta utilidad.
En un rincón de la plaza y avivando el fuego se freía la costilla y el lomo para luego ponerlo en adobo, antes se guardaban los alimentos en las tinajas y podía durar hasta un año.
No faltaban las tradicionales sopas de pan y buenos porrones de vino, además de poder probar el anís recién destilado y las tortetas sacadas del caldero, algo que hoy en día es difícil verlo.
Varios artesanos se acercaron a Colungo para exponer sus obras realizadas a mano como utensilios de madera, cosmética y deliciosos quesos de guara. Se esperaba contar con mas artesanos para la feria pero en vista que la previsión del tiempo era poco halagüeña decidieron no venir, desde la organización se decidió suspender la actuación de los gaiters de tierra plana por las previsiones de lluvia.
A primeras horas el cielo estaba despejado pero a media mañana llegaron las nubes y comenzó a llover, pese a eso los vecinos sacaron adelante toda la actividad, desafiando al tiempo con los paraguas o los impermeables se realizo todo el proceso de la matacía.
La lluvia hizo que la afluencia de personas fuera menor que en otras ediciones, aunque aun vinieron unas cuantas personas que pudieron disfrutar de ver estas tareas tradicionales.
Alrededor de las dos de la tarde finalizaban todas las tareas y en el salón de la plaza se hacia una comida para todos los colaboradores.
Este próximo Domingo día siete se celebrara una comida con los productos del cerdo para todos los que quisieran asistir y que sirve como colofón a todas las actividades que se realizan a lo largo del año.
Desde la Asociación se hace un balance un tanto agridulce ya que la lluvia deslució la actividad, pero si se valora de forma muy positiva la implicación por parte de los vecinos del pueblo de sacar adelante esta actividad, cada año la participación es mayor y pese al mal tiempo todos colaboraron y si se cuenta con el respaldo de la gente se pueden hacer muchas cosas.



