¿Quién no se ha puesto de muy mal humor porque en mitad de la noche y en pleno sueño suena el teléfono, llaman al timbre o nuestro compañero o compañera de cama se levanta para ir al baño sin mucho sigilo?
Está claro que el ruido es un gran enemigo del descanso, y que los despertares nocturnos provocan que muchas veces tardemos en volver a conciliar el sueño. Si esto sucede muy de vez en cuando, no es importante y al día siguiente podemos recuperarnos con una maravillosa siesta.
Pero si el ruido nocturno es algo habitual, la calidad de nuestro sueño se puede ver gravemente afectada e influir negativamente en nuestro día a día, haciendo que no estemos al 100% y nos mostremos más irritables, con sensación de embotamiento constante y falta de energía. En situaciones extremas, como las que tienen que sufrir quienes viven cerca de un aeropuerto o una vía del tren, la situación se hace tan complicada que a veces no queda más opción que buscar otra residencia.
Hay varios tipos de ruido que nos pueden afectar y, por supuesto, los efectos negativos del ruido sobre el sueño y la salud dependen de si este es muy ocasional o si, por lo contrario, es el pan de cada noche.
RUIDO DE LA RADIO O LA TELEVISIÓN
Algunas personas dicen que se quedan dormidas más fácilmente escuchando la radio o viendo cualquier cosa en la televisión. No vamos a negar que este es un método que puede dar resultado para conciliar el sueño, pero no es lo más aconsejable para disfrutar de un descanso totalmente reparador, porque el cerebro no llega a desconectar del todo del exterior. Leer un libro es una opción mejor para alcanzar un buen estado de relajación y luego dormir en total silencio.
RUIDO DE RONQUIDOS
Los ronquidos son motivo de desavenencias entre no pocas parejas y un problema de difícil remedio, porque muchas veces la persona que ronca no puede hacer nada para evitarlo.
En este caso, la calidad del sueño de quien tiene que soportar los ronquidos empeora mucho y con el paso del tiempo el agotamiento, el mal humor y la falta de energía se acumulan impidiendo un buen funcionamiento en muchos aspectos de la vida.
Si tu compañero o compañera de cama ronca y no quieres dormir en el sofá prácticamente cada noche, los tapones para los oídos son la mejor opción. A veces la solución para no roncar es utilizar esas conocidas tiras que abren las fosas nasales, y también hay algunos sprays antironquidos que pueden funcionar.
Si el problema es muy continuo y los ronquidos llegan a ser ensordecedores, la persona que ronca debería de buscar ayuda profesional, porque ni ella duerme bien, ni deja dormir.
RUIDO AMBIENTAL
Las personas que viven en grandes ciudades se tienen que enfrentar al que tal vez es el ruido que más afecta a un buen descanso y una vida saludable: el ruido ambiental. El ruido ambiental también se llama ruido doméstico o ruido residencial, y da lugar a lo que se conoce como contaminación acústica. Está provocado por el ruido de los coches y por todos los ruidos residuales de sistemas eléctricos que abastecen casas y negocios, entre otras causas. Si además vives en una zona de marcha nocturna en la que no se controlan los volúmenes, cada noche puede convertirse en una pesadilla.
La contaminación acústica es perjudicial porque, aunque no llegue a despertarnos, provoca “microdespertares” en nuestro cerebro, que hacen que se corte la fase de sueño profundo y que pasemos a un sueño ligero de forma antinatural. Las consecuencias de estos “microdespertares” nocturnos son que durante el día sintamos abatimiento, irritabilidad y una fatiga acumulada que influye en nuestra calidad de vida.
El ruido ambiental se traduce en más consumo de medicamentos para dormir por parte de las personas afectadas, por lo que es mejor adelantarse a ese momento y acostumbrarse a dormir con tapones cada noche porque, aunque el ruido de la ciudad nos deje dormir, no descansamos bien.


