La industria de los juegos de vídeo nunca ha estado exenta de controversias. Desde aquellos que opinan que los títulos sangrientos y de combates incitan a la violencia en los niños y adolescentes, hasta quienes proponen que inducen al sedentarismo y a los malos hábitos de salud en personas de todas las edades. Sin dejar de lado, por supuesto, a las teorías que apuntan a que los videojuegos, así como las apuestas en línea, generan adicción.
Sin embargo, hay diversos estudios y opiniones generalizadas de expertos que apuntan en el sentido opuesto. Se propone que no solo no hay evidencia de que ocasionen daño alguno en el comportamiento y estructura cognitiva de las personas, sino que incluso −siempre que se jueguen con moderación− pueden ser beneficiosos. En adelante analizamos las opiniones de conocedores acerca de cómo tus juegos favoritos de siempre o incluso los que encuentras en bono Vulkan Vegas pueden ayudar a tu cerebro a funcionar mejor.
Desmontando mitos respecto a los videojuegos y el comportamiento
Una de las opiniones más extendidas respecto a los juegos de video es que influyen en el comportamiento de quienes se aficionan a ellos. En especial cuando se trata de niños y adolescentes, a quienes se les considera más vulnerables a las influencias externas por estar en proceso de formación de la personalidad.
No han faltado los dedos acusatorios que señalen a sagas como Call of Duty, Grand Theft Auto y otros de género similar como posibles causantes del aumento de tendencias violentas en los jóvenes. Y las miradas suelen posarse en Estados Unidos, donde son tristemente frecuentes hechos hostiles como los tiroteos en los institutos educativos, muchas veces con consecuencias fatales.
Y no solo ocurre en el país norteamericano. En España han existido casos memorables de crímenes cometidos por jóvenes, como uno acaecido en el año 2000, cuando un adolescente de 16 años dio muerte a su familia usando una katana y la opinión pública no tardó en especular que la afición del muchacho por la saga de juegos de rol Final Fantasy había influido en su mentalidad, conduciéndole a estos actos terribles.
No obstante, los casos de violencia entre niños y jóvenes suscitados en Estados Unidos en el nuevo milenio llevaron a la administración del presidente Barak Obama a promover estudios sobre la relación entre videojuegos y criminalidad en 2013, con resultados no concluyentes. Estos tienden más bien a eximir a los juegos de video de responsabilidad directa respecto a los comportamientos de este tipo en los más jóvenes, acusando más bien a otros factores como el fácil acceso a las armas y los problemas de salud mental.
Así lo ratifica una investigación realizada en la Universidad de Londres y publicada en 2021, en el que se estudiaron a personas entre 8 y 18 años expuestos a videojuegos violentos. La conclusión es que no se observan cambios significativos en su modo de actuar que puedan ser consecuencia de los juegos de video. Otra realizada en Alemania en 2019 con 90 adultos entre 18 y 45 años llegó al mismo desenlace.
Los videojuegos pueden ser beneficiosos para el cerebro
Muy al contrario de lo que propone este bulo de que los videojuegos son perjudiciales para el comportamiento y el desarrollo de la personalidad, hay evidencia de que reportan beneficios al desarrollo cognitivo. Al igual que ocurre con otros modos de entretenimiento, como el cine, la música o la literatura, si se consumen durante el tiempo justo estimulan la imaginación y ayudan al sistema nervioso a establecer nuevas conexiones.
Los juegos de video −al igual que otro tipo de juegos− pueden llegar a formar parte de actividades docentes y ser un ayudante en el aprendizaje de los niños y jóvenes en edad escolar. Un estudio de 2022 publicado en JAMA Network Open determinó que los videojuegos pueden asociarse al mejor rendimiento cognitivo en niños y adolescentes. Se investigó a cerca de 2000 sujetos jóvenes, y aquellos que afirmaron dedicar aproximadamente de 3 horas al día a los juegos de video obtuvieron resultados más sobresalientes en pruebas relacionadas a la memoria y al control de impulsos.
Este tipo de investigaciones abre la puerta a un mejor entendimiento de cómo funciona el cerebro en las etapas de desarrollo. A la vez ayuda a entender cómo los videojuegos pueden colaborar a un mejor desenvolvimiento en distintas áreas de la vida.
No solo para los más jóvenes
Si bien muchos estudios relacionados a los videojuegos se centran en niños y adolescentes, hay que recordar que estos no son los únicos que se aficionan a consolas y juegos en línea. Los juegos de video son una fuente de entretenimiento para personas de todas las edades y han reportado ser provechosos para la mente de adultos e incluso de ancianos.
En universitarios y adultos, favorecen a la capacidad de resolver problemas y el razonamiento, además ayudan a elevar la autoestima. Para personas de la tercera edad se ha comprobado que prolongan la buena salud de la memoria y la atención, también pueden relajar y favorecer el bienestar emocional.




