Los caballos son animales delicados, más de lo que parece pese a su imponente tamaño, de manera que no es raro que se los proteja con una manta, sobre todo durante los meses más fríos del año.
Con el tiempo, el mercado de las mantas para caballos ha ido evolucionando, de forma que ahora podemos encontrar varios tipos en el mercado. No siempre es fácil escoger la adecuada y por eso esta guía ayudará a los dueños de los equinos a elegir la mejor en cada momento.
Manta de cuadra
Es una de las más comunes y su nombre viene porque se le coloca al caballo cuando este permanece dentro de su cuadra o en los viajes.
Cubre la mayor parte del cuerpo del animal y está disponible en diversos gramajes. Estos tienen que ver con el peso del relleno. A más peso, más abrigará la manta.
Así, con el tiempo frío, las más adecuadas son aquellas de entre 250 y 400 gramos, mientras que para el inicio de la primavera o del otoño es mejor optar por mantas de entre 100 y 200 gramos.
Manta de paddock
Esta es una de las mantas que más sentido tienen, puesto que cuando el caballo sale de la cuadra, está desprotegido y a merced de las inclemencias del tiempo.
Protegen al caballo del frío y de la humedad y por eso es diferente a la manta de cuadra. En concreto, la de paddock conviene que sea impermeable y muy resistente.
Como el animal va a estar fuera, el gramaje siempre debe ser superior a 300. Además, cuando el clima es muy frío, es conveniente complementarla con un cubrecuello.
Manta mosquitera
Pese a que se denomina manta, su propósito es muy diferente al de las dos anteriores, puesto que no sirve para abrigar al caballo en los días de frío. Por el contrario, se emplea durante los meses más calurosos del año.
Las moscas y otros insectos molestan al animal en verano, de tal manera que algunos caballos llegan a sufrir incluso problemas de piel por las picaduras o al rascarse.
De este modo, las mantas mosquiteras impiden que los insectos piquen al equino en una buena parte de su cuerpo, gracias a su fabricación en forma de malla fina que permite que la piel transpire, evitando aportar calor.
Además de la manta mosquitera de malla, también existen otras confeccionadas con materiales sintéticos, de colores opacos y que transpiran muy bien. Con ello, se consigue proteger al animal tanto de los mosquitos como de los rayos del sol.
Manta de secado
A veces hay que lavar al caballo, pero el tiempo no acompaña. Eso quiere decir que puede hacer algo de frío, estar nublado (lo que dificulta que el animal se seque), etc.
Para evitar enfriamientos se emplean las mantas de secado. Suelen estar hechas de microfibra, un tejido que absorbe muy bien la humedad. Así, el agua pasa del cuerpo del caballo a la manta, secándolo.
También se puede usar para refrescar al caballo. Si hace mucho calor, la manta se moja con agua fresca y se le pone encima, bajando su temperatura corporal al instante.




