Ante la formalización de la compra del Colegio de las Escuelas Pías, el Grupo Municipal Socialista quiere trasladar públicamente su posición.
Desde el PSOE de Barbastro siempre hemos valorado positivamente la adquisición del colegio, otra cosa es la manera de llevarlo a cabo, pero lo que está claro es que será bueno para la ciudad, ya que permite al Ayuntamiento ampliar en el futuro sus instalaciones y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad de un proyecto educativo histórico mediante la construcción de un nuevo centro educativo.
Precisamente por ello, desde el inicio hemos defendido que la compra del edificio debe estar indisolublemente vinculada a la construcción de un nuevo colegio, como garantía de la continuidad de la orden escolapia en Barbastro.
No obstante, desde la responsabilidad institucional, queremos expresar nuestra preocupación por la falta de una regulación clara en el contrato ante un posible incumplimiento de una condición esencial, como es la construcción del nuevo colegio en el plazo previsto.
El contrato establece literalmente en su cláusula 7.2 que:
“7.2.- En el supuesto de incumplimiento del presente contrato por causa imputable a las ESCUELAS PIAS y en especial, de las obligaciones contenidas en la Estipulación TERCERA entre las que se encuentra la apertura de un nuevo Centro Educativo dentro del plazo de tres años establecido, facultará al AYUNTAMIENTO DE BARBASTRO para exigir la inmediata puesta a su disposición del edificio objeto de compraventa, e indemnizándose de la totalidad de los daños y perjuicios causados.”
A nuestro juicio, esta previsión regula que el Ayuntamiento pueda exigir la puesta a su disposición del edificio, pero no aclara qué ocurriría con la actividad docente que se estaría desarrollando en ese momento en el inmueble, cedido temporalmente por el propio Ayuntamiento durante el periodo de construcción del nuevo colegio, ni cómo se garantizaría la continuidad educativa del alumnado, las familias y el profesorado.
Entendemos que, en ese escenario, la solución más razonable y justa sería que el Ayuntamiento pudiera resolver la compraventa, recuperar el precio abonado y que la propiedad del inmueble retornara a las Escuelas Pías, permitiendo así la continuidad del proyecto educativo sin generar incertidumbre ni perjuicios a la comunidad educativa. Al fin y al cabo, no se trata de una compra directa del edificio, sino de una compraventa condicionada a la construcción de un nuevo colegio, por lo que carece de sentido reclamar la posesión del inmueble una vez incumplida esa condición esencial.
Advertir hoy de este posible problema es una forma de actuar con responsabilidad y de defender el interés general, más aún teniendo en cuenta que, por los plazos de los que se trata, será una futura corporación municipal —con independencia de quién gobierne— la que deba afrontar esta situación, y que, en caso de producirse, serían las familias, el alumnado y el profesorado quienes sufrirían las consecuencias.



2 comentarios
Ni el nuevo colegio estará construido en tres años, ni habrá indemnización. No sea tan optimista con un ayuntamiento que cuando pudo tocar las remanentes no se atrevió y cuando no puede tocarlas lo utiliza como excusa permanente. Se llama inanidad.
Con lo fácil que era culpar al interventor.
Menudos lumbreras. O sea, que la propuesta del PSOE es hacerle un préstamo de 2.500.000 de euros, gratuito, durante tres años, a una institución religiosa como son los Escolapios, dejando en su mano la posibilidad de no hacer el colegio nuevo, y con devolver el dinero, en paz. ¡Brillante!
Un pequeño detalle, a ver Agencia Tributaria: si un ciudadano cede el uso de un inmueble, pongamos que para dar clases, durante…, digamos tres años, no pasa nada, ¿verdad? ¿O tal vez le llegará a ese ciudadano una liquidación por la que la Hacienda calculará el precio de mercado de un alquiler semejante y le hará pagar por ello? Es para un amigo…