Esta reivindicación viene con dos motivos, el primero de ellos es el cierre de fronteras y el incumplimiento del Estado español en sus compromisos de acogida de refugiados, queremos remarcar que a todas estas personas que están escapando de una guerra se les cierra las fronteras por su nivel económico, no por su país de procedencia. Se trata de un hecho político, de odio a las pobres, la que impulsa al Gobierno en su lucha contra la acogida de personas refugiadas. Queremos que el Somontano sea una comarca refugio donde se acoja a quienes necesiten huir de sus países sin importar su procedencia.
Consideramos una hipocresía que se esté negando el derecho a una vida digna, cuando cada verano, cada semana santa, y cada periodo festivo, en nuestra comarca nos vemos invadidos por turistas. Pero en este caso no importa su país de procedencia, ni su color de piel, solo importa como de llena tienen la cartera. Desde las instituciones quieren que dejen el dinero en los bares, hoteles, y demás negocios, en su mayoría, creadores de trabajo precario, y temporal, que en muchas ocasiones no dura más de una semana, a precio de miseria, y después vuelvan a sus países de procedencia. Esta falta de empleo estable, lleva sobre todo a que nosotras las jóvenes nos veamos obligadas a salir de la comarca, se nos exilie de nuestros pueblos en busca de trabajo digno, que se nos impide asegurar una buena vida, mientras quienes no tenemos tampoco tantos medios, o vamos al campo, o terminamos sirviendo copas los fines de semana en el Coso, a 4€ la hora.
Estos últimos años hemos visto cómo se potenciaba el turismo, tanto eclesiástico, con las visitas a Torreciudad y demás santuarios, como el turismo de montaña, como el de sol y playa que parece lleva camino de imponerse en lugares como en Bierge potenciando todavía más estos modelos de empleo. Es cierto que se trata de una comarca de gran potencial turístico, pero eso no es excusa para la situación en la que nos encontramos: despoblación rural, carreteras en mal estado, una acuciante falta de servicios públicos, ausencia de inversiones para ocio juvenil alternativo… Vamos camino a un monocultivo del turismo, a la construcción de una base económica precarizante que hipoteca nuestro medio natural y nuestro futuro como juventud del Somontano. Vamos camino de un modelo de «desarrollo» de nuestra comarca que lo que realmente supone en un futuro cercano es convertirla en un parque temático para el disfrute de visitantes con dinero, mientras se nos vende que no cabe más población y que no debemos acoger entre nosotras a aquellas personas que huyen de la guerra en busca de un sitio mejor para ellas y sus familias.
Por todo lo expuesto, por la despoblación rural, por la falta de empleo de calidad, por la vida de esas personas que huyen de la guerra, y por nuestra comarca repetimos:
“GUIRIS GO HOME, REFUGEES WELCOME”


