
Ronda Somontano.- ¿Qué le añade lo sostenible a la conducta motriz?
Ejercicio y Bienestar.- Lo sostenible es aquello que se sostiene, que se mantiene firme y en equilibrio porque existe una reposición constante de energía y recursos que le permite sustentarse.
La sostenibilidad así entendida consiste en un modo de vida equilibrado, saludable y placentero, que no requiere de consumos desmesurados en ningún ámbito de la vida, por lo que hoy es posible, en el marco de las sociedades desarrolladas, lograr vivir mejor con menos (menos coches, menos casas, menos energía, menos dinero…), como un modo sostenible de hacer viable que los miles de millones de personas que viven en la escasez logren alcanzar un tipo de vida digno, sin poner en quebranto un desarrollo sostenible en todo el planeta.
Ronda Somontano.- ¿Cómo aplicarla en el campo del ejercicio físico?
Ejercicio y Bienestar.- Una conducta motriz sostenible manifiesta con cada acción motriz que emprende la voluntad de amar y cuidar de la propia vida en cualquier situación motriz en la que participe y a la que se adapta.
El protagonista de la acción siempre tiene la voluntad de progresar muy lentamente pero sin pausa, distinguiendo claramente las inclinaciones del gusto (muchos de ellos no sostenibles) de las propias necesidades, para ello se entabla un diálogo franco y sereno consigo mismo, con la propia realidad corpórea y sensitiva, apaciguando la mente y sintiendo el pálpito de la propia vida. Recabando información del propio cuerpo, pero también de fuentes externas, comparando y tomando decisiones, cometiendo errores, pues difícilmente se aprende sin ellos, siendo condescendiente con los progresos y retrasos, abriéndose a otras experiencias y compartiéndolas con otras personas.
Ronda Somontano.- ¿Cómo lograr expresarse mediante conductas motrices sostenibles si la sociedad contemporánea se orienta en otra dirección?
Ejercicio y Bienestar.- Efectivamente, hoy cualquier conducta motriz sostenible se da de bruces con una cultura física poco o nada sostenible, que requiere ser drásticamente transformada en una nueva cultura física, obviamente, junto a una nueva educación física que necesita ser sostenible, pero también de un nuevo deporte, de un deporte sostenible que sea eminentemente respetuoso con la persona, con sus límites, que no se asuman riesgos innecesarios y que se lleven a cabo prácticas cotidianas con la finalidad de restaurar los daños ocasionados, de cuidado, de reposo, de modo que el deportista, que tanto y tanto exige de su cuerpo, aprenda a cuidarlo y darle todo lo que necesita para que sea capaz de vivir de modo apacible, feliz y sano.
Ronda Somontano.- ¿Pero no es esto una utopía o una quimera imposible hoy día?
Ejercicio y Bienestar.- Adscribirse a este nueva cultura sostenible, a esta gran revolución ya en marcha requiere tomar conciencia, cambiar el estado de ánimo, pero sobre todo implica dar inicio al actuar, comenzar a tomar decisiones que afecten a la propia vida y a partir de aquí sumarse como una gota de agua a la ola gigantesca que está transformando el mar, aunque no sepamos exactamente cómo ni cuando se producirá el vuelco definitivo.
Para un minero inglés de 1800 era imposible imaginarse las cadenas de montaje automovilísticas actuales, al igual que a los escolares que participaron en los primeros partidos de futbol entre las escuelas de Rugby y Uppingham en 1900 imaginarse la final de una copa mundial de fútbol actual. ¡Eran realidades inimaginables entonces, mientras hoy constituyen una realidad cotidiana!
El mundo gira sin cesar y actualmente todo evoluciona con mucha rapidez, casi con vértigo. Si se da el primer paso para expresarse mediante conductas motrices sostenibles la vida comienza a cambiar y con ella también la de todo el planeta.



