Sobre el virus.-
El virus procede de los animales. Y se extendió al mundo desde Wuhan, China. Por qué ocurrió esto aquí y ahora, el tiempo lo dirá. Desde luego el modo de vida actual favorece el esparcimiento de cualquier cosa, desde modas hasta microbios.
Flota en el aire varias horas (4 o más) después de haber tosido o respirado alguien infectado, y aguanta vivo hasta 3 días, al menos, en picaportes, móviles, teclados de ordenador (se acomoda bien en el plástico y el acero inoxidable). En cambio, dura solo 24 horas en papel, cartón o cartulina. En cobre y bronce, dura menos, alrededor de 4 horas. Las demás duraciones aun se están estudiando.
Por todo ello, se contagia respirándolo, o cogiéndolo en las manos al tocar cosas contaminadas y llevándolo a los ojos, la nariz y/o la boca. Parece ser que no penetra bien la piel humana integra, y que tiene que ser inhalado, o aprovechar el contacto con ojos, nariz o boca para conseguir entrar en el cuerpo humano.
El microbio muere con agua y cualquier jabón habitual, con lavados de ropa a 50-60o, con lejía disuelta al 5% (una parte de lejía, 19 de agua) o incluso a concentraciones inferiores. También se elimina con desinfectantes a base de hidroalcohol, y con alcohol de 70o; el alcohol de la graduación de 96o parece ser un poco menos activo, pero también es efectivo.
Usar mascarillas como prevención de ́contagio, incluso las caseras de tela, es una buena idea. Sobre todo porque si la lleva puesta un paciente está protegiendo a los demás. Esto es especialmente importante si eres tú el que contagias, pero aun no tienes síntoma ninguno, y por lo mismo no lo sabes. Recordemos que se es portador contagioso asintomático posiblemente entre 2 y 5 días antes de iniciar la enfermedad. Si toda la población lleva mascarilla, los portadores asintomáticos o enfermos leves iniciales contagian mucho menos.
Como hemos dicho, el virus sobrevive en las cosas, sobre todo si son de acero o plástico. Nos recomiendan por ello lavarnos las manos o desinfectarlas después de haber comprado, o trabajado en ambientes sospechosos, o viajado en transporte público, y recordar sobre todo no tocarse la cara durante todo ese tiempo que estás por ahí. Por eso es tan importante lavarse las manos o desinfectarlas con una solución hidroalcohólica, siempre que tengamos duda de cualquier contacto o situación.
Las pantallas de acetato o materiales similares que cubren la cara como un casco o antifaz son muy útiles y disminuyen la probabilidad de ser contagiado, en especial aquellas personas que deben trabajar de cara al público, como cajeras, empleados, dependientes, sanitarios,etc.
Cosas de la enfermedad.-
El tiempo desde que en virus entra en el cuerpo hasta que te empiezas a sentir mal oscila entre 2 y 11 días, lo más frecuente es sobre unos 5 días…pero a veces puede tardar hasta a los 14 días.
El virus está rebelándose como un patógeno muy complejo y variado: aunque la mayoría de los pacientes tienen sobre todo síntomas respiratorios, la enfermedad se puede manifestar en muchos otros órganos del cuerpo humano, como el aparato digestivo, la piel , los ojos , el sistema nervioso, los sentidos y el sistema cardiovascular. Cada día que pasa, la ciencia amplia el saber sobre esta enfermedad y se descubren nuevos síntomas. Por ello todo conocimiento sobre el coronavirus y sus problemas debe actualizarse regularmente. Por nuestro bien, debemos leer y estudiar, tanto sanitarios como población en general.
El inicio suele ser como un resfriado o una alergia con alguno o varios de estos síntomas: tos, fiebre, malestar, mocos como agua, dolor de cabeza, o de cuerpo, de garganta, cansancio, falta de apetito. No es raro que haya nauseas o diarrea, aveces como únicos síntomas. Algunas personas tienen dolor en la traquea y el arranque de los bronquios, más o menos como una bronquitis de fumador, leve. Otras personas tienen síntomas oculares como conjuntivitis, ojos secos…y algunas personas padecen lesiones en la piel, erupciones
similares a la varicela, o lesiones en pies y manos similares a los sabañones, u otras más inespecíficas…no es raro que haya alteraciones del olfato o el gusto. En cambio, no suele haber ni ganglios, ni anginas con placas.
Mucha gente, posiblemente 9 de cada 10 personas, solo tienen síntomas menores y lo curan del todo sin dificultad. Igual jóvenes que viejos , ancianos que enfermos. Los niños y jóvenes tienden pasar la enfermedad de forma leve. Aunque algunos se enferman de verdad, y existe mortalidad en todas las franjas de edad.
En los casos más graves, el malestar es mas fuerte, la tos también, la fiebre es mas alta, el dolor al respirar del pecho es mayor, y sobre todo aparece fatiga al andar, o incluso al estar echado o sentado. También puede aparecer somnolencia o aturdimiento. Ambas cosas son malas. Parece ser que cuando esto pasa, se respira mejor echado boca abajo.
La diarrea fuerte, o las nauseas imparables (las dos cosas son, como ya sabemos, menos frecuentes que los síntomas respiratorios o catarrales), también pueden volverse graves y causar por sí mismas ingreso. Hay otros síntomas severos (cardiológicos,neurológicos…) pero son menos frecuentes. En la duda se debe preguntar a los teléfonos de asistencia sanitaria y ellos nos orientarán bien.
Si la enfermedad, con estos síntomas más serios que hemos dicho, le empieza a ocurrir a un anciano o a un enfermo con enfermedades crónicas, entonces es cuando se puede volver todo muy grave. Es obligado llamar al teléfono de urgencias y seguir las instrucciones. Y puede ser necesario ingresar. Aunque a veces no.
Porque en esta enfermedad nos encontramos que el paciente puede tener que pasar la infección por coronavirus incluso con síntomas intensos, en su propia casa. Esto al final es mejor, tanto para el enfermo, como para que toda la comunidad pueda ser mejor atendida.
Actualmente hay pacientes en su domicilio que pueden tener que pasar 5,10 o 20 días enfermos, siendo cuidados allí por sus amigos o familiares, con visitas ocasionales de médicos y enfermeras.
Es conveniente prever con antelación quien nos va a cuidar en casa si lo necesitamos. Y tenerlo organizado ya: la comida, la limpieza, la supervisión, la compañía, el contacto con los sanitarios, quien cogerá el teléfono, etc.
El paciente curado parece ser que deja de contagiar en el 90 y tantos por ciento de las veces a los 14 días del último síntoma…esto tampoco se sabe bien aun, tal vez sea antes en los casos leves.
Es razonable hacer caso a las indicaciones las autoridades sanitarias. Es bueno informarse regularmente por radio o televisión. Ojo con las noticias de Internet, que angustian y aturden. Recomiendo dosificarlas. Hay mucha noticia falsa innecesaria.
Hay que pensar en clave de comunidad. Ayuda y te ayudarán. No te enfades con nadie, aunque se lo merezca. Vas a necesitar a las personas más insospechadas en las próximas semanas. Ayúdalas tu ya, y eso que llevarás por delante. Como se hacia antes.
Es prudente mantener la calma y la mesura. Y aceptar los errores de los otros. Esta es una situación nueva, y todos intentamos hacerlo lo mejor posible, aunque a veces nos equivoquemos. Me da igual que pensemos en personas, que colectivos, que políticos, que administraciones. Y todos andamos algo afectados, nerviosos o con miedo. Cada uno a su nivel. Comprendámoslo. Bueno, vamos, digo yo.
La concepción histórica de los campesinos (sobre todo los de secano), de los pescadores, de los mineros, de los pastores, son buen ejemplo de cómo enfrentarse a todo esto. Si tienes o tenías un familiar que trabaja o trabajó en estos oficios, y que tenía sentido común y la cabeza bien amueblada (porque de todo ha habido siempre en la viña del Señor…) piensa en él, acuérdate y copiale.
Algunos cambios sociales y personales han venido a quedarse para siempre, otros no. El tiempo nos lo dirá.

