[ Sobre el cuadro de Rothko Verde sobre morado. Proyecto «Palabras colgadas»].
Mi arte es abstracto, vive y respira. Mark Rothko.
No importa lo que soy sino lo que queda de mí. La esencia más oculta, mi necesidad nunca satisfecha. El problema viene cuando todos creen que soy eterno, que la vida que he dedicado a los demás desde que nací no ha sido sino un reloj que marcaba las horas. Los ojos nunca eran los mismos, pero con cada mirada, entre dos segundos y diez minutos se me iba la vida. Y cuántas vidas he vivido en esta habitación, cuántos pensamientos he absorbido para poder sobrevivir a las voces que oía en mi cabeza. Nadie lo sabe, pero estoy condenado al ostracismo, y un día desapereceré como desaparece todo lo que ha sido creado para ser, no para estar.
Llevo años aquí, mi piel va mudando como las serpientes, y yo me deslizo en vuestras vidas como ellas. Pocos recordaréis mi nombre, pero basta con que uno solo comprenda que me estoy destruyendo poco a poco, para que vea en mi cuerpo el dolor de la derrota en la batalla, la victoria de una guerra que empecé en un bando y voy a terminar en otro.
A punto está de comenzar un nuevo día, veo que llegan ya los primeros en mirarme con descaro, los primeros que mirarán más lo que mido que lo que me pesa el alma, dos tonos menos de color que ayer, e incluso menos que mañana…
El sol está haciendo de las suyas, el tiempo me está deconstruyendo con delicadeza, hurgando en mi herida de muerte, y menos mal que no me tocan. Hace muchos años que no siento un roce en mi piel.
No comprendía por qué yo y no otros de los muchos que habitan en este mundo conmigo. No aceptaba que fuese yo el que tuviera que ir poco a poco marchándose de tu vida. Ahora lo entiendo.
Debo buscar la inmortalidad, la manera de seguir siendo yo mismo, de seguir perteneciéndome. No puedo hacer otra cosa que ir mueriendo poco a poco, hasta que mi piel deje de tener color, hasta que mi corazón pierda la esperanza que le ha rodeado todos estos años.
Ya no puedo más que despedirme mientras sea verde sobre morado, para que sea así como me recuerdes…


