Hay penas grandes
Medianas
Hay pequeñas penas.Los momentos de dolor
Del despojo para perros
De la prueba del azúcar
Y apenas sangras.
Luego están los días peores
Los días en los que notas
Las ampollas en las yemas de los dedos
Cuando la sed negra que tenías hace años
Aparece de repente
Cuando ni siquiera escribir este poema
Te salva de ti misma.
Será que es mejor así
Los ojos rojos
La nariz tapada
La garganta seca
Cerrar la puta boca.
La certeza de saber
Que todo acaba como llega
De repente
Es la necesidad
de usar el no
como derecho de supervivencia
y porque ya no me quedan
dedos en las manos
para contar los días
que he llorado.



