
Ronda Somontano.- ¿Es cierto que cada día nos acortamos entre uno y dos centímetros?
Ejercicio y Bienestar.- Se puede poner un metro pegado en la pared de la habitación y comprobarlo diariamente. Todas las personas se comprimen entre uno y dos centímetros cada día, dependiendo de los esfuerzos realizados, sin embargo, el cuerpo se alarga y descomprime de manera natural con tan solo mantener la postura horizontal durante ocho horas o más.
RS.- ¿Las personas ancianas se acortan más que las jóvenes?
EB.- Las personas ancianas pierden altura, se acortan y comprimen porque han vivido muchos años sin estirarse, pero si lo hubiesen hecho a buen seguro que habrían crecido y no empequeñecido. Pero hay muchas personas jóvenes que están muy acortadas por el exceso de ejercicio físico sin la necesaria restauración. Hay muchos futbolistas de veinte años que no son capaces de adoptar la postura de cuclillas, mientras existen personas de ochenta que la adoptan con toda facilidad.
RS.- ¿Si te estiras no te acortas?
EB.- Efectivamente, si te estiras todos los días no solo dejas de acortarte sino que también vas ganando altura progresivamente. Si se desea vivir en bienestar estirarse es una necesidad diaria, dado que con el paso de los años si no se estira diariamente se produce acortamiento de manera inexorable.
RS.- Algunas personas consideran que ya tendrán tiempo para estirarse cuando sean mayores o incluso ancianos
EB.- Las necesidades básicas para la buena vida como descansar, dormir, comer de manera equilibrada, liberar las articulaciones, ejercitarse y estirar, no conviene aplazarlas ni un solo día porque la vitalidad y la salud se resienten.
RS.- ¿Para estirar cada día qué estiramientos conviene realizar?

EB.- Todas las personas saben realizar los estiramientos que necesitan en cada momento del día. No hay que pensar ni recordar nada. No es necesario consultar la tabla de estiramientos recomendados en uno u otro manual. Ni los bebés ni los gatos necesitan consultar nada y las personas adultas tampoco.
Cada persona sabe mejor que nadie qué estiramientos le conviene realizar, con qué intensidad y duración. Tan solo tiene que tumbarse en el suelo, convenientemente protegido con una o dos mantas, para permitir que el cuerpo se exprese libremente, bostezando, estirando los brazos, retorciendo las piernas o rotando la pelvis, sintiendo al practicarlo descargas muy placenteras de compensación y elongación muscular y tendinosa. Hacerlo lenta y conscientemente supone una maravillosa liberación al alcance de cualquier persona. El cuerpo dice basta, ya es suficiente, cuando ha restablecido el acortamiento y la congestión acumulada a lo largo del día.
RS.- ¿No hay que hacer nada más?
EB.- No es necesario nada más pero si que se practique todos los días de la vida, con moderación y constancia, unas veces más y otras menos, dependiendo siempre de las necesidades de cada cual en función de los esfuerzos y trabajos realizados ese día.
RS.- ¿Y estirándose cada día se crece?
EB.- Con el paso del tiempo las personas pueden comprobar que no solo dejan de comprimirse sino que año a año van ganando altura, van creciendo, de pies, de talla y de altura. Mientras las personas se estiren cada día el tiempo que necesiten nunca dejan de crecer, de crecerse, este es un maravilloso don de la vida que, desafortunadamente, tan solo utilizan y aplican una minoría, y eso que es una práctica que resulta completamente gratuita, placentera y sumamente benefactora.




