Ficha técnica
Título original: Edge of darkness.
Dirección: Martin Campbell.
Países: USA y Reino Unido.
Año: 2010.
Duración: 126 min.
Género: Thriller, drama.
Interpretación: Mel Gibson (Thomas Craven), Ray Winstone (Darius Jedburgh), Danny Huston (Jack Bennett), Shawn Roberts (Burnham), Bojana Novakovic (Emma Craven), David Aaron Baker (Millroy), Jay O. Sanders (Whitehouse), Denis O’Hare (Moore), Damian Young (senador Jim Pine). Guión: William Monahan y Andrew Bovell; basado en la serie de televisión escrita por Troy Kennedy Martin.
Producción: Graham King, Tim Headington y Michael Wearing.
Música: Howard Shore.
Fotografía: Phil Meheux.
Montaje: Stuart Baird.
Diseño de producción: Tom Sanders.
Vestuario: Lindy Hemming.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.
Estreno en USA: 29 enero 2010. Estreno en España: 26 Febrero 2010.
Sinopsis
Thomas Craven es un hombre movido por el dolor y que busca la verdad después de que su única hija, Emma, haya muerto por una bala que la policía
creía que iba destinada contra él. Destrozado por la inesperada muerte de su hija, el veterano inspector de policía de Boston busca respuestas y se enfrentará -o acabará-con cualquier cosa o persona que se interponga en su camino.
Crítica por Fer Broto
Nuestro querido Cine Cortés proyectaba esta semana Al límite la película que suponía el reencuentro de Mel Gibson con los thrillers de acción, con los que ha conseguido la mayor parte de sus éxitos.
Martin Campbell -otro especialista en films de acción- construye una película entretenida y fácil de digerir, lo cual no es poca cosa en los tiempos que corren, y no se deja atrapar por el perfil más bien bajo del guion, se centra en el protagonista y la acción principal sin distraerse demasiado en tramas laterales ni en los personajes secundarios. Pero consigue que todo eso no le importe demasiado al espectador ya que el director va entregando pequeños trozos del rompecabezas -bastante sencillo- que componen la trama principal y nos conduce con un ritmo firme pero, eso sí, con demasiadas pausas que sin embargo no son suficientes para desorientar ni aburrir, a un final inesperado.
Ahora bien, que nadie se confunda y espere encontrar algo que no sea un mero entretenimiento, la película no aporta nada nuevo al género, y tampoco creo que perdure mucho en nuestras memorias, todo no son luces, también tiene sus sombras: la puesta en escena es lenta, demasiado larga, y por instantes confusa, y no acierta a darle a la parte dramática el tono sobrio que tiene el resto del film, tendiendo a la sensiblería donde abusa de las escenas en la que aparece Mel Gibson con su hija cuando era una niña, escenas que no aportan nada y lastran sensiblemente a la cinta que se ve segmentada sin motivo. Da la sensación de que solo están para que pueda aparecer el plano final -supuestamente poético- donde padre e hija se reúnen después de la muerte de ambos. Además alarga el metraje innecesariamente, pudiendo haber resuelto con 15 o 20 minutos menos
Pero aún así no pierde la finalidad del proyecto, entretener, y esto es debido en parte al trabajo que realizan los actores. Mel Gibson está contenido, en un papel en el que era fácil caer en los excesos, teniendo además en cuenta que toda la película se articula en torno a él, pero el que de verdad esta brillante -como casi siempre, la verdad- es Danny Houston, dotando de una consistencia tremenda todas las escenas en las que aparece incluida la del desenlace final, Ray Wistone que se está convirtiendo en un clásico también realiza un buen trabajo.
Así que él quiera puede disfrutar de ese sencillo pasatiempo que proporcionan la pelis de acción sin demasiadas pretensiones.


