Dirección y guión: Pedro Almodóvar.
País: España.
Año: 2009.
Duración: 130 min.
Género: Drama.
Interpretación: Penélope Cruz (Lena), Lluís Homar (Mateo Blanco/Harry Caine), Blanca Portillo (Judit García), José Luis Gómez (Ernesto Martel), Rubén Ochandiano (Ray X), Tamar Novas (Diego), Ángela Molina (madre de Lena), Chus Lampreave (portera), Kiti Manver (Madame Mylene), Lola Dueñas (lectora de labios), Mariola Fuentes (Edurne), Kira Miró (modelo), Rossy de Palma (Julieta), Alejo Sauras (Álex).
Producción: Esther García y Agustín Almodóvar.
Música: Alberto Iglesias.
Fotografía: Rodrigo Prieto.
Montaje: José Salcedo.
Diseño de producción: Antxón Gómez.
Vestuario: Sonia Grande.
Estreno en España: 18 Marzo 2009
Sinopsis
Un hombre escribe, vive y ama en la oscuridad. Catorce años antes sufrió un brutal accidente de coche, donde no sólo perdió la vista sino que también murió Lena (Penélope Cruz), la mujer de su vida. Este hombre tiene dos nombres, Harry Caine (Lluís Homar), lúdico seudónimo bajo el que firma sus trabajos literarios, relatos y guiones, y Mateo Blanco, su nombre de pila real, con el que vive y firma las películas que dirige. 
Después del accidente, Mateo Blanco se convierte en su seudónimo, Harry Caine. Si ya no puede dirigir películas, prefiere sobrevivir con la idea de que Mateo Blanco ha muerto con Lena en el accidente. En la actualidad, Harry Caine vive gracias a los guiones que escribe y a la ayuda de su antigua y fiel directora de producción, Judit García (Blanca Portillo), y de Diego (Tamar Novas), el hijo de ésta, secretario, mecanógrafo y lazarillo.
Desde que decidiera vivir y contar historias, Harry es un ciego muy activo y atractivo que ha desarrollado todos sus otros sentidos para disfrutar de la vida, a base de ironía y una amnesia auto inducida, auto impuesta sería más exacto. Ha borrado de su biografía todo lo ocurrido catorce años antes. No vuelve a hablar de ello, ni a hacer preguntas; el mundo se olvidó pronto de Mateo Blanco y él es el primero en no querer resucitarlo. Pero, una noche, Diego tiene un accidente y Harry se hace cargo de él. En las largas noches en que Harry cuida del chico (su madre, Judit, está fuera de Madrid y deciden no comunicarle nada para no alarmarla) le cuenta la fábula de su propia historia, para entretenerle, como un padre le cuenta un cuento a un hijo pequeño para que se duerma.
Crítica por Fer Broto:
El Cine cortes nos ofrece esta semana el último proyecto -decimoctavo ya- de nuestro director más reconocido (de los que se encuentran en activo) dentro y fuera de España, Pedro Almodovar.
La película arranca son una puesta en escena artificiosa y confusa, cuyo único objetivo es el de mostrar el extraordinario físico de Kira Miró -tal vez lo mejor de la película- y que carece de cualquier conexión con el resto de la cinta, y supone otro cameo más de los muchos que tiene el film con «estrellas» nuevas (la propia Miro, Alejo Sauras o Dani Martin; y Adultas (Chus Lampreave, lola Dueñas o Rossy de Palma).
Los problemas que tiene este proyecto, alguno viene de antes de que la cinta esté montada, y es la expectación que siempre generan los trabajos del Director manchego. Pero sus males arrancan en el guión que también firma Almodovar, y que condiciona el desarrollo de la película y el trabajo de los actores. Este guión adolece de una manifiesta incapacidad para profundizar en las motivaciones y el interior de sus personales, y la indefinición en la que camina la película que no llega a alcanzar la categoría de drama y está completamente alejada de la comedia, al menos para mí.
La dirección no emenda los errores del guión si no que los agrava. El ritmo narrativo lento y a tirones, el excesivo metraje -últimamente los realizadores se empeñan en firmar películas de más de 2 horas sin tener demasiado que contar- no ayuda demasiado, porque tan poca historia con tan poco que contar termina aburriendo y a mí solo me hace mirar más de la cuenta el reloj, lo cual es bastante triste.
El montaje tampoco se puede salvar de la quema, seguro es culpa del guión y la dirección, pero sólo entorpece la compresión completa del film, y termina por marear al público con continuos saltos atrás y adelante sin ninguna razón argumental.
Almodovar desaprovecha a un magnífico elenco de actores, que todos mantienen su dignidad como en el caso de Lluís Homar y Blanca Portillo -este el personaje más definido- actores de una calidad indiscutible, pero se topan con un guión y una dirección de actores – parece mentira para Almodovar- deficientes.
Del resto de actores no se puede decir demasiado, bueno sí, José Luis Gómez está como siempre, solvente, y también hay que reseñar la pésima actuación de Rubén Ochandiano, que hace una composición horrorosa. Penélope Cruz parece que solo es una chica florero.
Lo mejor de todo esto puede ser la música del siempre magnífico Alberto Iglesias. Bueno, siendo honestos hay que decir que Almodóvar hace ya tiempo que aprendió a manejar con soltura las herramientas con las que se hace esa maravillosa invención que es el cine, y eso se nota en una serie de maravillosos planos y encuadres, desde luego es un buen artesano, pero con esta película es difícil considerarlo una estrella.
Todo este proyecto carece de la posibilidad de trasmitir cualquier emoción, parece una pregunta sin alma que va hacia ninguna parte.
Tal vez yo esté equivocado y lo mejor para descubrirlo es ir a ver la peli. Lo ideal es que cada uno forme sus opiniones en base a sus propias experiencias. Así si me hacen caso creo que descubrirán un producto bien realizado. En cualquier caso le suplico que si no están de acuerdo con mis apreciaciones háganmelo saber


