Sinopsis
Durante el primer año de la ocupación alemana de Francia, Shosanna Dreyfus presencia la ejecución de su familia a manos del coronel nazi Hans Landa. Shosanna consigue escapar y huye a París, donde se forja una nueva identidad como dueña y directora de un cine. En otro lugar de Europa, el teniente Aldo Raine organiza a un grupo de soldados judíos para tomar brutales y rápidas represalias contra objetivos concretos. Conocidos por el enemigo como Los Bastardos, los hombres de Raine se unen a la actriz alemana Bridget von Hammersmark, una agente secreta que trabaja para los aliados, con el fin de llevar a cabo una misión que hará caer a los líderes del Tercer Reich. El destino quiere que todos se encuentren bajo la marquesina de un cine, donde Shosanna espera para vengarse.
Crítica
Esta semana visitó nuestra querida sala del Cine Cortes la ultima película del controvertido director norteamericano Quentin Tarantino, Malditos Bastardos con la que vuelve a contar con el apoyo masivo de sus seguidores -entre los que me encuentro- tras los irregulares resultados de su anterior película Death Proof (Grindhouse).
Tarantino arranca con una puesta en escena rápida, eficaz, en la que nos vuelve a demostrar su maestría en los diálogos, algo que será una constante a lo largo de la película, y acompaña unos movimientos de cámara inteligentes con los que mantiene la tensión creciente hacia un trágico desenlace. La película la organiza el director en varios capítulos, que si bien tienen un enlace argumental claro, bien podrían funcionar como cortometrajes independientes, y eso le permite dar un tono diferente a cada uno de los capítulos haciendo homenajes a diferentes géneros, que van desde el spaguetti-western a el thriller pasando por el cine de espías o el de aventuras bélicas, y siempre todo con ese humor que en Tarantino es una seña de identidad. Es cierto que no todos los capítulos están al nivel del magnifico primer episodio donde brilla la actuación de Christoph Waltz en su maravillosa composición del Coronel Landa, el caza judíos, que será uno de los motores del film. Pero también es cierto que el director nos regala una serie de momentos inolvidables, como la escena de la cantina o la conversación inicial del propio Coronel Landa entre muchas otras y para ello no le importa tomarse la licencia de rescribir la historia para ponerla como marco por el que puedan caminar los personajes.
En el guión Tarantino saca todo su ingenio para volver a deslumbrarnos con su tremendo talento para la escritura de diálogos convirtiéndolos en los protagonistas de diversas escenas, y distribuye bien las transiciones de momentos tensos a otros más livianos con gran espontaneidad. Pero también es cierto que a sus mas de dos horas y media le hubiera venido bien un ligero recorte.
El elenco esta todo a gran nivel pero por encima de todos brilla Christoph Waltz, que domina absolutamente a su personaje sacándole todo el partido aprovechando todas las herramientas -que no son pocas- que le proporciona Tarantino. El resto están todos bien incluido Brad Pitt que adopta bien la pose casi paródica que requiere el personaje.
Como casi siempre en los filmes de Tarantino la Banda Sonora vuelve a brillar, adquiriendo importancia para perfilar el tono que tienen los diferentes capítulos.
Ya para terminar, les recomiendo sin reservas la película, que traiciona lo que parece que debemos esperar, por lo que sugiere el cartel y la promoción, pero nos encontramos un maravilloso producto con diferentes texturas en un mismo envase.


