Me gustan mucho los libros de Tropo ediciones. Me gustan físicamente, su presentación, su calidad, y sus increíbles portadas.
También me gustan, cada vez más, autor madrileño afincado en Zaragoza, las letras aragonesas, así que, cuando Miguel Mena presentó su libro en Barbastro no dudé en ir a por mi ejemplar firmado.
‘Alcohol de quemar’ es un libro de esos de los que luego hablas, comentas e intentas entender los hechos que relata tras leerlos… Basado en hechos reales nos relata un crimen sucedido por estas tierras, y nos deja en la mente infinitas preguntas tras cerrarlo.
¿Qué nos cuenta el libro para tocar conciencias?
Una noche de verbena en un pueblo, unos jóvenes borrachos arman jaleo a la puerta de una casa y el dueño le increpa, llegando incluso a mostrar una escopeta para intimidarlos. Los jóvenes deciden volver a un pueblo vecino, del que proceden, pero paran en la gasolinera, compran combustible y vuelven para quemar la casa del hombre que les increpa. El resultado es de cuatro muertes, el matrimonio, la abuela y una niña de 13 años. Esa es la historia real, así pasó. A partir de ahí el autor nos lleva por medio de la ficción a años después, a través de un supuesto hermano que sobrevive a la tragedia, relatando los hechos, y comparándolo con un caso de EEUU. Miguel Mena nos plantea hábilmente las diferencias entre la justicia española y la americana.
Y mientras lees piensas: ¿tan ruinoso es el alcohol para la gente joven, que por su culpa quedan varias familias destrozadas?. Piensas: pena de muerte, (caso americano) o 4 años de cárcel y una vida de éxito como si nunca hubieses cometido un crimen tan aberrante. (Caso español). Piensas: ¿en qué puede fallar la educación de unos padres, (estos chicos son de clase alta, con un buen nivel cultural), para que sus hijos actúen de una manera tan déspota, no solo antes ni durante el crimen, sino también años después?
El libro está escrito con un estilo periodístico, de lectura ágil, mostrándonos la tremenda injusticia que se comete en este país a la hora de juzgar a los “hijos de papá”, la reacción violenta de nuestro jóvenes, y la impotencia de una familia que pierde a 4 miembros y que se queda con la sensación de que se están riendo de ellos. pero además Alcohol de quemar es una novela de búsqueda de identidad, de visiones enfrentadas, de amistad y de lealtad.
Fragmento Alcohol de quemar.
Mis padres, mi hermana y mi abuela murieron por asfixia en sus habitaciones o al pie de la escalera, sin tiempo para escapar de una casa en llamas a la que prendieron fuego dos jóvenes borrachos durante las fiestas de verano en Madevera. Si aquella noche no me hubiera quedado a dormir en casa de mis primos, mi nombre, Adrián Pérez, sería uno más en la lápida que cubre todo ese tesoro de vidas que nos robaron. Un cadáver más en el listado de la familia Pérez Bermejo, otra foto sepia bajo la que escribir «descansa en paz». Pero me libré, la casualidad me afe- rró a la vida y ahora lo que me quema es la curiosidad.

