La última jornada de la feria El Desván se ha saldado con notable afluencia de público a pesar del día lluvioso de este domingo en Barbastro. El recinto ferial ha sido un hervidero de vecinos y visitantes que han acudido al reclamo de uno de los certámenes más populares y curiosos que organiza el área de Desarrollo del Ayuntamiento, el desembalaje de antigüedades.
Muebles de época, libros de viejo, material bélico de la Guerra Civil -iconos del antiguo régimen franquista y de la II República -, o de la ex Unión Soviética, cascos de la I Guerra Mundial, ajuares, aperos de labranza, material de construcción, útiles del hogar, joyas, telares y mucho juguete que por lo visto es la tendencia entre los amantes de lo vintage y retro.
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El Desván ha clausurado el domingo a las 20.00 su decimonovena edición con un balance “altamente positivo en todos los aspectos” por parte de la concejal de Desarrollo, Silvia Ramírez. “Tanto en la asistencia de público, volumen de negocio como en la organización todos los expositores nos han valorado positivamente. Han hecho buenas ventas y les ha compensado venir desde Barbastro, también porque les gusta venir y se sienten bien tratados. Son gente muy profesional y saben que aquí tienen buen público”, ha señalado la edil.
9.000 visitantes
Las estimaciones de asistencia rondan las 9.000 personas, muchas de ellas salían con bolsas con adquisiciones. “Además de dinamizar la ciudad es una feria de referencia en su sector y pone el nombre de Barbastro fuera de nuestras fronteras”, señalaba Ramírez.
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El Desván ha reunido a 42 expositores la mitad de los expositores proceden de Aragón, destacando especialmente la provincia de Huesca, que aporta 18 expositores —un 42,86%—, seis de ellos de Barbastro. Zaragoza completa la representación aragonesa con tres profesionales (7,14%). Cataluña constituye el segundo gran foco de procedencia, con un 26,19% de los participantes: Barcelona lidera con siete expositores (16,6%), seguida de Tarragona (4,77%), Lleida (2,38%) y Girona (2,38%). A ello se suman la participación de expositores procedentes de Castellón, con un 4,77%, La Rioja y Navarra, ambas con un 2,38%. Mención especial merece la presencia internacional, con seis anticuarios procedentes de Francia, que representan un 14,29% del total. Uno de ellos era Adrián Marti, de Toulouse. “Vengo desde hace diez años porque nos gusta esta feria. Barbastro es la población más pequeña a la que acudimos porque vamos a Bilbao, Gijón, Murcia, León, … Aquí ha venido mucha gente y vendido varias cosas, un poco de todo, madera, muebles, …”. En su exposición había muebles desde el siglo XVIII hasta nuestros días.
Desde Barbastro Ramón Buil se mostraba contento. “La feria ha estado bastante bien. Hay un interés renovado estos últimos años y bastante interés por las antigüedades y sobre todo por los objetos pequeños de colección, no tanto como por los muebles que tuvieron una época y ahora muchos objetos que suscitan interés como los relojes de pulsea o los juguetes”. Entre estos, Buil mostraba con orgullo los últimos coches de Scalextric que fabricó la casa Exin y que estaban en sus cajas originales sin haber sido abiertos nunca. “Son modelos especiales, 4 x 4, era la obra maestra de la juguetería de la época y es un tipo de producto que ahora se busca y se valora”, explicaba.




