Este sábado, los viticultores más experimentados del Somontano han conmemorado una triple efeméride en el contexto de la Fiesta de la Rematadura, retomada trece años después de su última celebración. Se ha celebrado el 60 aniversario de la Cooperativa del Somontano de Sobrarbe, germen de la Denominación de Origen Somontano, que cumplió 40 años, y los 25 años de Bodega Pirineos, ahora con mayoría accionarial del grupo Barbadillo desde hace 17 años. Estos hitos han transformado el territorio, evitando la pérdida de variedades autóctonas, dignificando la labor del viticultor y ayudando a fijar población en una comarca con problemas demográficos.
La celebración ha tenido lugar en las instalaciones de la Cooperativa y Bodega Pirineos, donde el sector vitivinícola ha rendido homenaje a su historia. Delfín Mur, el viticultor más veterano, y David Salas, el más joven, han recibido el premio Marboré, uno de los vinos más emblemáticos de Bodega Pirineos, como símbolo de la continuidad generacional en este difícil sector.
El alcalde de Barbastro, Fernando Torres, junto con autoridades como la vicepresidenta de la Comarca, Pilar Lleyda, el diputado de Turismo de la DPH, Sergio Serra, y Amparo Cuellar, directora de Innovación y Promoción Alimentaria del Gobierno de Aragón, han estado presentes en el acto, acompañados de otras figuras importantes como Francisco Berroy, presidente de la D.O.P. Somontano, y Manuel Barbadillo, presidente del Grupo Barbadillo.
En su intervención, José María Mur, presidente de la Cooperativa, ha destacado la importancia de esta celebración, recordando cómo hace más de cuarenta años se festejaba el fin de la vendimia en las casas de los viticultores. Este año, marcado por las dificultades meteorológicas, la vendimia ha sido complicada debido al granizo y las lluvias, lo que ha reducido la producción a unos 2,6 y 2,8 millones de kilos, una cifra inferior a la esperada.
La D.O.P. Somontano ha sido testigo de una de las cosechas más bajas de los últimos años, no alcanzando los 15,5 millones de kilos de uva. A pesar de ello, Francisco Berroy, presidente del Consejo Regulador de la D.O.P., ha destacado que, aunque la cantidad ha sido inferior a la necesaria, la calidad se ha mantenido alta, y que esta denominación de origen ha logrado equilibrar su producción y ventas tras haber arrancado 1.000 hectáreas para ajustar la oferta.
En su discurso, Berroy también puso énfasis en la importancia del relevo generacional en el sector vitivinícola, alertando de que es crucial aprovechar todo el potencial productivo para mantener los mercados internacionales que tanto ha costado consolidar. El alcalde de Barbastro, por su parte, elogió la cooperación entre las cerca de treinta empresas del sector, trabajando de manera conjunta para el éxito de la denominación.
Manuel Barbadillo, presidente del Grupo Barbadillo, celebró los 17 años de colaboración con Bodega Pirineos, destacando el compromiso con la sostenibilidad y el respeto por la diversidad varietal. Asimismo, abogó por una mayor inversión en energías renovables en el sector.
Finalmente, la fiesta continuó con una comida y música en directo, acompañada de una degustación de tapas y vinos. En los próximos días, llegará al mercado la añada 2024 de Bodega Pirineos, que, a pesar de las dificultades de la vendimia, promete vinos de gran calidad. Según Jesús Astrain, enólogo de Pirineos, los blancos y rosados han alcanzado niveles notables, mientras que los tintos destacan por su color vibrante y su gran expresión, lo que augura una excelente cosecha.
Vendimia en el Somontano
Aunque la vendimia en el Somontano comenzó el 9 de agosto, no fue hasta el día 19 cuando, de forma general, las 27 bodegas y 297 viticultores que en estos momentos integran la Denominación de Origen Protegida Somontano comenzaron la vendimia.
Las variedades blancas chardonnay, gewürztraminer y merlot fueron las protagonistas en esa fase inicial. Posteriormente, desde finales del mes de agosto a las primeras semanas de septiembre, de forma progresiva se han ido recogiendo otras variedades como pinot noir, sauvignon blanc, syrah y tempranillo.
La cabernet sauvignon, variedad de uva con mayor número de hectáreas en la denominación y otras, como la garnacha tinta y blanca, el riesling y la macabeo se han ido recolectando desde mediados del mes de septiembre. Moristel, alcañón y parraleta se han hecho esperar hasta los últimos días del mes y serán, junto a las parcelas más tardías de otras variedades, las últimas uvas en entrar en las bodegas de Somontano.
La cantidad prevista es inferior a la media de los últimos años debido fundamentalmente a los episodios de heladas primaverales (en la madrugada de los días 23 y 24 de abril cuando se registraron temperaturas por debajo de los -2 grados centígrados en algunas parcelas) que afectaron a 500 hectáreas de las que 220 sufrieron una pérdida de producción de más del 80%.
También el pedrisco ha mermado la cantidad a recolectar siendo varias las tormentas que han afectado a poblaciones como Pozán de Vero, Salas Bajas, Salas Altas y Hoz de Barbastro. Algunos de los episodios más importantes se registraban los días 27 de abril, 21 de julio y 6 de septiembre. En este caso, la superficie afectada de más de 700 hectáreas, en gran parte las mismas que sufrieron las incidencias climatológicas de la primavera. De esas 700, más de 350 han sufrido más de un 80 % de pérdida de producción.
Vendimia y añada 2024 que serán recordadas por las abundantes precipitaciones recibidas a lo largo del año ya que en la mayor parte del territorio de la denominación de origen se han recogido, desde el 1 de octubre del año pasado (año hidrológico), más de 600 mm de lluvia, superando los 700 e incluso los 800 mm en alguna de las estaciones climatológicas (847 mm en Salas Altas, 755 mm en Ponzano, 718 m en Adahuesca y 715 mm en Graus). Estaciones que se han instalado dentro del proyecto SOMID que lidera el Consejo Regulador de la D.O.P. Somontano. Las abundantes y buenas precipitaciones registradas no han impedido que la vendimia se haya producido de forma escalonada.
Destacable ha sido también la importante amplitud térmica (diferencia entre la temperatura máxima del día y la mínima de la noche) de este último periodo que, en muchas ocasiones, ha superado los 18-20º C y que ha facilitado una buena maduración de las uvas lo que es un buen indicador de la buena calidad de la materia prima con la que se van a elaborar los vinos de esta añada.



