La Diputación Provincial de Huesca acoge la exposición “Allí donde se vuelve”, un proyecto de Adela Moreno que sitúa su práctica artística —instalación, performance, fotografía y vídeo— en un lugar donde lo doméstico, lo corporal y lo afectivo se encuentran para dar forma a una reflexión sobre la existencia. Paralelamente a la exposición, se ha editado una publicación que recoge los resultados de la investigación, con textos de Adela Moreno, María José Hasta, Natalia Juan, Laía Argüelles y Holga Méndez.
La artista oscense desarrolla este proyecto tras resultar ganadora en 2024 de la convocatoria de apoyo a la creación Ramón Acín con el proyecto Allí donde se vuelve, una reflexión sobre la verdadera esencia del habitar.
Sobre Adela Moreno
Adela Moreno (Huesca, 1990) es artista visual. A través de disciplinas como el arte de acción, la fotografía y la escultura, investiga la relación del sujeto con el espacio cotidiano, observando los modos de relación en los lugares donde vivimos y cómo pertenecemos a ellos. Su trabajo explora cómo sensibilizarnos de una manera cercana con el espacio por donde transcurre nuestra rutina e integrar la mirada artística en lo cotidiano.
Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Zaragoza, realizó una Beca SICUE en la Universidad Politécnica de Valencia, donde descubrió la performance de la mano de Bartolomé Ferrando. Completó el Grado Superior de Fotografía Artística en la Escuela de Arte de Huesca y un Máster en Museos, Educación y Comunicación.
Ha participado en festivales en Aragón, en España y en Francia. En 2021 realizó una residencia artística en Lo Mon Contemporáneo, donde desarrolló el proyecto Habitar, un acercamiento antropológico y poético al hogar en el Valle de Hecho. En 2023 recibió la Ayuda a la Producción Artística del Ayuntamiento de Huesca con el proyecto Todo lo que fue, centrado en la transformación urbana de la ciudad a través del tiempo. En 2024 presentó la exposición La casa del recuerdo en el CDAN, un adelanto del proyecto premiado en la convocatoria Ramón Acín de ese mismo año.
Habitar como esencia del ser
El proyecto parte de una reflexión sobre el concepto de habitar. El acto de habitar va más allá de ocupar un espacio físico. Implica una relación profunda entre el ser humano y su entorno. Inspirado en el pensamiento de Martin Heidegger, el habitar no se limita a la arquitectura o a la construcción material, sino que se entiende como una expresión de la existencia misma. “Yo soy” equivale, en su raíz etimológica, a “yo habito”, lo que revela que el ser humano solo es en la medida en que habita, en tanto se arraiga, permanece y da sentido al lugar que ocupa.
Desde esta perspectiva, la casa se convierte en escenario de pensamiento y memoria, donde se entrelazan identidad, emociones y experiencias. En ella conviven protección, recogimiento y también la soledad que confronta al individuo consigo mismo. Habitar consiste en construir sentido: transformar el espacio en hogar, convertirlo en extensión del ser.
La casa encarna la relación entre individuo y mundo. Es un espacio simbólico donde se gestan pensamientos, recuerdos y sueños. Habitar es una forma de estar en el mundo con conciencia y arraigo. Allí donde se vuelve transita desde lo externo y tangible hacia lo íntimo y existencial: habitar la casa, habitar la memoria y habitar el cuerpo.
HABITAR LA CASA
A casa mía (2025)
La investigación parte de la arquitectura popular de los pueblos de la provincia de Huesca y de las construcciones exteriores. El punto de partida ha sido el archivo de la Fototeca Provincial de Huesca, cuyo fondo fotográfico ha permitido crear un gran collage mural que compone un mapa visual de la diversidad y la unidad del territorio.
En paralelo, la artista construye tres dioramas desarrollados a partir de las fotografías de la Fototeca, presentados dentro de ventanas originales procedentes de viviendas de la provincia. Como si fueran umbrales reales, estas ventanas introducen al espectador en una experiencia liminal donde interior y exterior se encuentran. Cada diorama funciona como un fragmento arquitectónico que invita a reflexionar sobre el hogar como umbral entre lo íntimo y lo colectivo.
Para reformar (2022–2025)
Esta pieza continúa el diálogo iniciado por los dioramas, desplazando la mirada hacia los interiores de viviendas actuales. Se basa en una recopilación de fotografías de viviendas en venta bajo el epígrafe “para reformar” en el portal Idealista, organizadas por estancias: baños, habitaciones, pasillos, sótanos, cocinas o comedores.
La obra se relaciona con el concepto de la casa del recuerdo descrito por Gaston Bachelard. La escultura resultante funciona como una gran casa ficticia construida mediante imágenes impresas sobre madera, generando estancias irreales que activan la percepción del espectador entre la familiaridad y la extrañeza. Explora la tensión entre lo cotidiano y lo irreal, y la relación simbólica entre vivienda, memoria y olvido.
Casa Vitales (2025)
Partiendo de capas de papel pintado extraídas de las paredes de una vivienda rural, esta obra reconstruye visualmente estratos que constituyen un registro material de la historia de la casa. Estas capas se reconfiguran en nuevas composiciones que presentan un carácter arqueológico y poético. Conceptualmente, propone una analogía entre los estratos del hogar y la piel humana: superficies que acumulan huellas, cicatrices y transformaciones. La arquitectura doméstica se entiende así como un soporte vivo de memoria.
HABITAR LA MEMORIA
Ajuar (2021–2025)
La obra se construye a partir de textiles heredados, tradicionalmente conservados como parte del ajuar doméstico y cargados de valor simbólico. La intervención consiste en colocar uñas sobre la tela, subrayando los bordados y evidenciando el tiempo y dedicación invertidos en su confección.
La pieza dialoga con la tradición del ajuar femenino, vinculada a la intimidad, la memoria y la transmisión generacional. El resultado crea un espacio de diálogo entre pasado y presente, conservado y transformado, íntimo y patrimonial.
Las mecedoras de mi abuela (2024–2025)
La artista interviene una mecedora ligada al recuerdo familiar, restaurando la rejilla rota mediante cabello humano cosido como si fuera el tejido original. La obra combina lo íntimo, lo corporal y lo doméstico, generando una tensión perceptiva: el cabello, bello mientras pertenece al cuerpo, adquiere un carácter ambiguo al separarse de él. También actúa como marcador temporal, igual que las uñas. La pieza explora el vínculo afectivo y la memoria material del hogar.
Un día quedó vacío (2025)
La obra parte de un armario heredado, trasladado a la sala expositiva en estado abierto e iluminado, mostranto en su interior piezas creadas con cabello humano, cabelleras y una caja con dientes de leche. Estos materiales, íntimos y perturbadores, se vinculan con la idea de transformación y paso del tiempo. La instalación se completa con imágenes de la artista montando y desmontando el armario, reforzando la idea de tránsito y movimiento identitario. El armario se plantea como un espacio entre la memoria y el presente.
Adela (2025)
Esta pieza consiste en bordar el nombre “Adela” utilizando las diferentes caligrafías con las que otras personas han escrito su nombre. Cada trazo revela la mirada del otro y configura una reflexión sobre la identidad como tejido cambiante. La obra desplaza un gesto cotidiano hacia un territorio poético y colectivo.
HABITAR EL CUERPO
Primera casa (2025)
La pieza plantea el cuerpo como primera morada. Nace de la creación de un traje-cuerpo que funciona como segunda piel, dialogando con el habitar doméstico. La obra se vincula al arte de acción, donde la presencia corporal y la relación con el espacio son fundamentales.
El traje, creado en colaboración con Buj Studio, explora la relación sensible entre cuerpo, materia y espacio. En la exposición se proyecta el vídeo de la acción realizada y se accionará el traje en directo para mostrar la transformación en tiempo real.
**PROGRAMA DIDÁCTICO
28 DE NOVIEMBRE DE 2025 – 8 DE FEBRERO DE 2026**
Para acceder a los contenidos de la exposición se ha diseñado un programa didáctico adaptado a diferentes públicos.
Actividades didácticas para centros educativos (duración: 60 minutos)
• Educación Infantil y primer ciclo de Primaria
• Segundo y tercer ciclo de Primaria
• ESO y Bachillerato
Visitas para público con necesidades especiales
Visitas guiadas para grupos organizados
Actividades para familias (5 a 12 años) – con reserva previa
• Sábado 20 de diciembre de 2025, 12.30 h
• Sábado 24 de enero de 2026, 12.30 h
Visitas guiadas para público individual – sin reserva previa
• Domingo 14 de diciembre de 2025, 12.30 h
• Domingo 21 de diciembre de 2025, 12.30 h
• Domingo 11 de enero de 2026, 12.30 h
• Domingo 25 de enero de 2026, 12.30 h
• Domingo 8 de febrero de 2026, 12.30 h
Todas las actividades son gratuitas.
Contacto:
didactica@dphuesca.es
Tel. 636 52 70 37



