El compromiso en nuestra sociedad hedonista y egoísta está devaluado. No cotiza de ahí que el ejemplo que ofrecen los voluntarios de la Agrupación de Protección Civil del Somontano sea elogiado y digno de imitar.
El altruismo, compañerismo, solidaridad, entrega son conceptos que los protagonistas de nuestra portada ponen en práctica día a día y sobre todo en momentos señalados y fines de semana. Formados en primeros auxilios, en seguridad, en cómo actuar ante una emergencia su ejercicio es una escuela de vida donde se cultivan los mejores valores de ciudadanía. Una llama, muy necesaria para el buen desarrollo de nuestra comunidad, que sin embargo cuesta prender entre sus convecinos y en especial entre las nuevas generaciones. Desde la Agrupación invitan a cualquier vecino a visitar sus nuevas instalaciones abiertas hace un año y conocer el servicio que prestan, en coordinación con el 112 de Emergencias de Aragón y también animan a probar, porque sólo experimentando se llega al pleno conocimiento.
Parafraseando el discurso de investidura de J.F. Kennedy en 1961, esta Agrupación hace suyas esa célebre frase hoy slogan que llevan grabados a fuego en su mente y corazón:
“No pienses qué puede hacer tu país por ti. Piensa qué puedes hacer tú por tú país”.
Llega el verano y comienzan las fiestas de nuestros pueblos, en ellas veremos a los voluntarios de Protección Civil garantizando que todo fluya en orden y de forma segura y atendiendo todo tipo de incidentes que siempre los ahí. Son nuestros ángeles de la guardia que velan por nuestro bienestar mientras asistimos a espectáculos, participamos en competiciones deportivas o cumplimos en nuestros pueblos con los ritos más tradicionales. Su tiempo a cambio de nuestro disfrute. Generosidad en estado puro.
Un sentimiento que sólo se puede valorar por aquellas personas que han realizado algún gesto altruista a lo largo de sus vidas, por pequeño que haya sido. Sólo así se puede apreciar la sensación de bienestar que aporta al alma haber hecho algo por tu comunidad. Una sensación que llevan experimentando nuestros ángeles particulares desde hace un cuarto de siglo.


