El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, y el concejal de Fiestas, Iván Carpi, salieron al paso de las críticas vertidas la semana pasada por el PP y CHA que realizaban un negativo balance de las fiestas, las calificaban de poco participativas y originales y, en el caso de los populares pedían el cese de la responsabilidad del presidente del Patronato Municipal de Festejos.
Tanto Cosculluela como Carpi realizaron un «positivo y satisfactorio balance» de los festejos que se han desarrollado del 4 al 8 de septiembre, aunque también hicieron autocrítica en lo relativo a la escasa afluencia que tuvieron los conciertos de pago de Kiko Veneno y El Rulo y la Contrabanda. A este respecto, apuntaron que realizarán una reflexión para analizar este tipo de eventos y su repercusión entre el público, puesto que según explicaron a nivel nacional se ha producido un masivo descenso de espectadores a los conciertos de pago.
El presidente del Patronato Municipal de Festejos indicó que ahora toca realizar una reflexión «sobre lo que podemos mejorar de cara al año que viene. Los conciertos de este año no han enganchado al público tanto como nos gustaría. Parece que es una corriente a nivel nacional, pero nos gustaría que nos tocara lo menos posible, así que trataremos de modificarlo de cara al año que viene, y mejorar que es lo que hacemos todos los años. Queremos que las fiestas de 2012 sean mejores que las de 2011, puesto que ese es nuestro fundamento y para eso estamos aquí con las mejores ganas y las mayores fuerzas».
Para el concejal de Fiestas Carpi, «la visión que se tiene desde el Patronato es que las fiestas han sido positivas y el balance es satisfactorio. Los actos se han desarrollado con normalidad, el tiempo nos ha acompañado y no ha habido problemas de convivencia ciudadana de un calado hondo que nos hiciera preocuparnos especialmente. Además de todas estas cosas, las fiestas se han vivido en la calle que es donde se tiene que vivir unas fiestas y las peñas han participado mucho».
Entre los actos más destacados se subrayó la Cabalgata del Pregón, el Coso Blanco o la Carpa Interpeñas, así como el comportamiento cívico. Y sobre la denuncia de que menores pudieran entrar en este recinto donde se vende alcohol, se indicó que desde el Consistorio se trata de evitar su acceso y se confía en la labor de las peñas que gestionan las barras y el recinto.
Ante la petición de cese de Carpi como concejal responsable del área de Fiestas, el edil la interpreta «en clave política» y aseguró que el equipo de Gobierno socialista «está muy cohesionado y todos los días busca la mejoría de la ciudad, que avance y sea un referente.
Creo que no es la manera para conseguir ese objetivo que tenemos. Todos estamos luchando por un mismo objetivo, con todo el mayor ímpetu del que somos capaces y el buen nombre de esta ciudad queda por encima de todo. Nuestro trabajo ahí queda y va saliendo adelante para mejorar la ciudad».
A este respecto, el alcalde Cosculluela descartó proceder al cese del concejal de Fiestas y criticó al PP porque «hay políticos que quieren conseguir un titular amplio y desvirtuar todo lo que ha sido la programación de fiestas. El concejal de fiestas está recién nombrado y no se va a cesar, sobre todo porque detrás de la actividad de cada concejal hay un trabajo serio hecho y programado en función de una serie de parámetros».
El alcalde también agradeció la participación ciudadana, de las peñas y de colectivos vecinales y como la Sociedad Mercantil y Artesana entidades «sin las cuales no se podrían llevar a cabo las fiestas».
En cuanto a las críticas vertidas por CHA sobre la adquisición por parte del Ayuntamiento de entradas de protocolo para asistir a la corrida de toros del día 8, los responsables municipales aclararon que el convenio con el empresario taurino supone que éste concede 74 entradas al Consistorio que se reparten entres los concejales, que reciben una entrada, y dos a cada barrio y asociaciones de la ciudad.


