La asociación de madres y padres del colegio seminario ‘La Inmaculada’ de Barbastro va a mantener reuniones en los próximos días con el obispo de Barbastro-Monzón, el alcalde de Barbastro y el director provincial de Educación para buscar soluciones que permitan al menos que este centro pueda seguir ofertando los estudios de 2º de Bachillerato a lo largo del próximo curso.
La dirección del centro envió una carta el jueves a los padres de los alumnos en la cual comunicaba que dada la escasa matriculación en el próximo curso de 1º de Bachiller (se habían recibido 15 matrículas) y de 2º (una veintena de estudiantes) y por cuestiones económicas se optaba al cierre del centro educativo. El centro se cerrará definitivamente -si no se busca una solución- el 31 de agosto, fecha en la que terminan los exámenes de recuperación. Además también se cierra la residencia del seminario.
El presidente del AMPA, Antonio Carvajal, lamentaba la decisión adoptada por la dirección y el obispado de Barbastro – Monzón, a quien pertenece este centro católico, y señalaba que la comunidad de padres tiene «malestar» por la forma en la que se ha producido esta decisión y porque se había garantizado que se terminaría el ciclo de bachiller.
Cabe apuntar que este martes termina el periodo de solicitud de matrículas para el ciclo de bachiller. Precisamente este hecho es el que ha motivado de las quejas de los padres. «Nos han comunicado que el curso no se iniciaba a unos días de que terminara el plazo para buscar otros centros que ahora es complicado y no nos han dejado margen de maniobra. El malestar es considerable», apuntaba Carvajal.
El AMPA del centro entiende que la pérdida de dinero en los cursos anteriores y la falta de alumnado hayan llevado a esta situación pero reprocha que la decisión no se haya anunciado antes. «En febrero ya se sabía que el centro perdía dinero y en marzo cuando se abrió el periodo de matriculación para este curso nadie dijo nada y se hicieron las campañas publicitarias. En abril no se pretendía cerrar y ahora el 24 de junio se cierra a unos días de que termine el plazo de admisión de solicitudes. Eso es lo que no nos gusta», afirma el presidente de los padres de alumnos.
Así pues en sus respectivas entrevistas van a pedir poder terminar el ciclo de Bachillerato con la continuidad del curso de 2º «porque es un curso muy importante, el paso a la Universidad u otra formación superior. Es un curso muy importante para la formación de los jóvenes».
Carvajal lamenta que con el cierre del seminario se pierde «una opción educativa en Barbastro. Si queremos que haya una pluralidad en la elección educativa, el seminario era crucial».
Desde la dirección del centro declimaron ayer realizar declaraciones o dar explicaciones sobre el cierre del colegio. Simplemente indicaron que la medida fue comunicada el jueves por carta a los padres de los alumnos y que en esa carta se daban las explicaciones oportunas.
Por su parte, desde el obispado de Barbastro – Monzón, a quien pertenece este colegio católico, mostraban su pesar por tener que haber adoptado esta drástica medida pero recordaban que el centro era deficitario y arrastraba un volumen de pérdidas en los últimos años que han hecho que su viabilidad sea económicamente insostenible.
Con este cierre se pierde un centro de referencia educativa y cultural no sólo en Barbastro sino en toda la zona oriental de la provincia a lo largo de las últimas cinco décadas. El centro ha albergado en sus aulas y en su residencia a numerosos alumnos de Huesca y provincias vecinas.
Un hecho que ha marcado este devenir fue la decisión del Gobierno de Aragón de no conceder el convenio educativo por el cual este colegio pasaba a ser concertado, es decir a contar con subvención pública. La dirección del centro mantuvo en los últimos años una pugna en los tribunales con la DGA para conseguir el concierto económico. Desde la DGA se consideraba que la oferta educativa en esta ciudad ya estaba cubierta con otros centros que ofrecían los ciclos de bachillerato y ESO.
Esta situación de precariedad económica llevó al centro a suprimir el pasado curso el ciclo de la ESO, trasladándolo al colegio de los Escolapios. Así el curso pasado sólo se impartió 1º y 2º de Bachillerato. Para el próximo curso se habían matriculado quince alumnos para 1º de Bachillerato un número de estudiantes insuficiente, a juzgar por la dirección del centro, para garantizar la continuidad de estos estudios.
Así pues la dirección ha decidido suprimir 1º y también 2º, medida criticada por los padres y que abogan por una prórroga de un año para terminar el ciclo de bachiller.
El curso pasado hubo 24 alumnos en 1º de Bachiller, de los cuales a 2º pasaban 21. Y en 2º de Bachiller había 16 alumnos que han abandonado ya el centro tras terminar su periodo formativo.




