El Ayuntamiento barbastrense extinguió ayer en una sesión de pleno extraordinaria y monográfica el contrato con la empresa Cárnicas de Barbastro para tratar de enmendar una anomalía legal que se arrastraba desde hace más de diez años.
La empresa gestionaba el matadero municipal desde 1999 tras decidir el Ayuntamiento externalizar este servicio. El contrato tenía que haber finalizado en 2004, pero se ha seguido manteniendo hasta la actualidad. Esta situación fue conocida a raíz de una petición de información cursada en 2014 por la Cámara de Cuentas de Aragón en una auditoría a todos los mataderos municipales de la Comunidad Autónoma.
Según explicó ayer el alcalde Antonio Cosculluela fue entonces cuando se reparó en este error y se buscó una solución con la empresa y con los servicios técnicos municipales. Además se pidió ayuda a una asesoría jurídica para tratar de regularizar esta anómala situación. Al final, los informes técnicos han aconsejado la extinción del contrat
o, si bien en la práctica, la empresa en la que trabajan diez personas y que no sólo abastece de género a las carnicerías del Somontano y otras comarcas, si no que también exporta un buen número de producción, seguirá trabajando ya que le corresponde un mes de actividad por año trabajado (quince en total).
Asimismo cabe la posibilidad de que la empresa presente un recurso por lo que seguiría trabajando en el matadero municipal al menos durante cuatro años, a expensas de una resolución.
La medida fue aprobada con los votos del PSOE, la abstención de Cambiar y el voto en contra de PAR y Ciudadanos.
Además, se aprobó por unanimidad una declaración institucional en repulsa a los atentados del pasado viernes en París y el traslado de las condolencias a la ciudad francesa de Saint Gaudens, hermanada con Barbastro.



