La alcaldesa en funciones, Rosa María Lanau, ha presentado el libro “Monzón, ciudad con temple” acompañada por F.J. Porquet, el autor. Se trata de un volumen de cien páginas en el que abundan las fotografías y se centra en detallar los rasgos principales de las tradiciones, la cultura, el deporte, la industria y los atractivos turísticos de la ciudad.
La obra responde a un encargo de la alcaldesa. La primera tirada ha sido de 250 ejemplares. Si el público lo demandara, habría que reeditar, y el precio de venta sería el de coste (unos 20 euros).
El prólogo que firma Lanau, titulado ‘Como una fotografía de Monzón‘, resume el sentido del trabajo:
A la mayoría de los montisonenses, el contenido de este libro le deparará pocas sorpresas. Lógicamente, todos los que vivimos aquí conocemos la tradición de El Bautizo del Alcalde, nuestro rico historial deportivo (con los ocho olímpicos a la cabeza) o la solera industrial de la ciudad, por citar tres “trazos” que nos son propios. Y el libro no hace otra cosa que juntar todas las señas de identidad para configurar algo parecido a una gran fotografía de Monzón.
Quería disponer de un “álbum” sencillo e ilustrativo de la ciudad. Un libro que sirva para agasajar a las personalidades que nos visitan y les sirva como “manual” para conocernos en lo fundamental. Desde luego, soy consciente de que no serán pocos los vecinos que lo querrán tener en sus estanterías. Así pues, lo iremos reeditando conforme se agoten las existencias.
Como dice el autor, no esperen un trabajo riguroso de esos que no pasan nada por alto ni olvidan ningún nombre. “Monzón, ciudad con temple” viene a ser (nada más y nada menos) una primera fotografía de acercamiento a una ciudad con muchos rincones y facetas, la casa común que nos enorgullece y entre todos hacemos crecer.
Y el prólogo del autor termina de concretar:
Todos los libros se escriben con afán literario y este no es una excepción. Sin embargo, el trabajo que presento se aleja de los cánones convencionales de la narración (abundan los subtítulos y los epígrafes) porque su norte se resume en cumplir el deseo del Ayuntamiento de Monzón de disponer de un compendio que muestre “una panorámica social, cultural, deportiva e industrial de la ciudad sin entrar en el detalle y sin pretender abarcarlo todo”.
Es decir: una tarjeta de presentación para entregar al visitante o a quien no sabe de Monzón y desea conocer su idiosincrasia. Un carné de identidad, una ficha con lo más memorable de la vida reciente y el eco audible de los episodios del pasado.
Así pues, el libro no toca todos los palos, soslaya a posta los listados exhaustivos y se limita a descubrir los principales trazos que configuran el cuadro de Monzón. Por ello, el lector crítico echará en falta nombres de personas, clubes, asociaciones y empresas. Le ruego que no lo tenga en cuenta: el matrimonio de textos y fotografías sólo busca la imagen de conjunto de la ciudad y sus gentes.
La elaboración ha sido atípica porque en varios apartados he echado mano de escritos de diferentes épocas. Como entendí que seguían vigentes y fueron tallados con cariño, opté por no duplicar el trabajo. Por otro lado, destaco dos fuentes ineludibles a la hora de abordar aspectos históricos: Silvia Arilla (“Inventario del patrimonio histórico-artístico del Cinca Medio”) y Francisco Castillón Cortada (“El castillo de Monzón”). Y otra cosa: la foto de portada es de José María Puig, buen “colega” y excelente profesional.
Los nombres de los autores consultados en menor medida aparecen en la narración, y los de los amigos que me cedieron imágenes con gentileza y desinterés, en los pies de foto. Por lo demás, dado que gozo de esa pequeña bula que me otorga el ser de aquí, escribí a mi antojo y sin preguntar por ahí cuál era el índice ideal. Yo lo veo así: ya tienen una mesa para trabajar quienes quieran ampliar.




