Las empresas de Barbastro que quieran verter sus residuos industriales no peligrosos (plásticos, cartones, sacos, aceites, …) deberán de hacerlo a partir de ahora en los vertederos especializados más próximos, sitos en Lérida o en Zaragoza. Ayer se clausuraba el vertedero de Barbastro, que llevaba colmatado unos años, pero que a expensas de que se realizará el vertedero intercomarcal de Monzón prorrogó sus últimos años de utilidad al servicio de las empresas del Somontano.
Este cierre no ha sorprendido a los industriales barbastrenses que ya preveían el problema y han mantenido varias reuniones con el alcalde de la ciudad del Vero para tratar de buscar una solución alternativa, hasta que concluyan los trabajos del vertedero industrial de Monzón, cuyas obras se han ralentizado más de la cuenta por diversas cuestiones administrativas, medioambientales y de crisis. Las previsiones era que esta obra tendría que haber estado en funcionamiento el pasado año.
Una alternativa momentánea y que planteó el alcalde es delimitar un espacio en el actual vertedero colmatado para desde allí dirigirlos a los vertederos autorizados de Zaragoza y Lérida en un vehículo de grandes dimensiones y concentrar los vertidos de varias empresas en un solo viaje. Para ello se negociaría con ambos vertederos para poder rebajar el precio de los portes. Los contactos entre el Ayuntamiento de Barbastro y la asociación de empresarios del polígono Valle del Cinca van a proseguir en próximos días para tratar de encontrar una solución a este problema. «De momento hasta que no esté concluido el vertedero de Monzón, que por lo visto va a tardar, no hay previsto nada más», señala el presidente de los industriales barbastrenses, Ataulfo Fierro.
El cierre del vertedero de Barbastro afecta a prácticamente todas las industrias asentadas en éste y otros polígonos de la ciudad. Fierro indica que esta situación va a afectar a ciertas empresas que generan un importante volumen de residuos y que tendrán que incluir entre sus gastos el añadido de los costes de transportes de estos vertidos. Según Fierro los gastos medios de un traslado de residuos desde la empresa a un vertedero pueden superar los 600 euros entre ida y vuelta del camión. «Hay empresas que hacen un par de viajes al año pero hay otras que realizan uno por semana, y eso multiplicado por 50 es una cantidad importante. Y la normativa afecta a todos», apunta el presidente de los industriales.
En este sentido, Fierro lamenta que en situación de crisis económicas, las empresas tengan que afrontar un gasto nuevo imprevisto. «Estamos muy ajustados por todos los lados y ahora se nos viene un gasto importante que podría haber sido evitado», señala.
Propuesta del PP
El PP ha denunciado esta situación y ha anunciado que va a presentar una proposición no de ley en las Cortes de Aragón para que se cree un centro de recogida en las inmediaciones de la zona de la ciudad del Vero y Monzón para dar una solución al problema de la recogida de los residuos industriales no peligrosos. Asimismo se pide al área de Medio Ambiente que corra con los gastos de este servicio hasta que se construya el vertedero de Monzón.
Para el PP desde que el plan de gestión de residuos (GIRA) se puso en marcha en 2004 ha habido tiempo más que suficiente para prever esta situación. También denuncian que el vertedero intercomarcal de Monzón no esté ni si quiera adjudicado y no se sepa su ubicación, y que las empresas tengan que ser las paguen esta falta de previsión, «especialmente en una situación de crisis que podría avocar al cierre de algunas», como ha explicado el diputado regional del PP, Joaquín Paricio.
Por su parte, el portavoz en Barbastro Ángel Solana adelantó que se va a presentar una moción similar a la proposición no de ley al Consistorio y entiende que en este caso el equipo de Gobierno municipal «no ha tenido previsión».



