Tanto si usamos nuestro coche de manera habitual como si no, hay pocas cosas que creen tantos inconvenientes como montarse en coche, normalmente con prisas, encenderlo, ir a salir y … ¡Justo algo no funciona! Aparece una luz, que aunque no sea de las rojas, ya no nos permite tener un viaje tranquilo. Por ello es fundamental no olvidar el mantenimiento del vehículo. Cuantos quebraderos de cabeza nos puede dar por ejemplo el compresor de aire acondicionado, tan fácil de cambiar con algo de experiencia.
Como consumidores responsables, no nos queda otra con la subida tan exagerada de los precios de los bienes y servicios que está habiendo, que tender a la autosuficiencia e intentar, y conseguir, llevar a cabo el mantenimiento de nuestros vehículos por nosotros mismos. Tenemos que quitarnos el miedo a las reparaciones. Todo en la vida es práctica. Una vez que nos hayamos atrevido con un recambio, veremos que como casi con todo, es posible hacerlo por nosotros mismos.
En esta línea vamos a hablar del compresor del aire acondicionado
El aire acondicionado del vehículo funciona por medio de un circuito cerrado compuesto principalmente por el comprensor, el ventilador, el condensador, un sensor de temperatura, gas refrigerante y el evaporador.
El compresor no funciona por medio de energía eléctrica sino mecánica, es decir, utiliza la potencia del motor que lo propulsa por medio de un embrague electromagnético y es el encargado de aumentar la presión del gas refrigerante dentro del circuito cerrado, es decir su finalidad de comprimir el gas que actúa como fluido refrigerante. Ante esto es fundamental mantener a raya las fugas de gas puesto que si baja su nivel, el compresor debe trabajar más de lo necesario para compensar, lo que puede llevar a su rotura.
El aire acondicionado es fundamental en nuestro coche, además de enfriar el aire ayuda a eliminar la humedad y los malos olores, ante esto es fundamental estar atento a los indicadores que advierten de que algo no está marchando bien.
Algunos de los indicadores de que algo está fallando en el aire acondicionado de nuestro vehículo a tener en cuenta para repararlo antes de que vaya a mayores son, entre otros, el encendido de las luces de advertencia en el tablero, en vehículos modernos, puesto que hasta hace no mucho los problemas en el aire acondicionado no tenía una luz que avisara de ellos. Otro indicador sería sentir cierto olor a quemado proveniente de los conductos de ventilación. Es común que, a veces, si no funciona correctamente alguno de los componentes del aire acondicionado éste comience a sobrecalentarse, siendo necesario apagar el aire inmediatamente para evitar causar daños mayores. Otro indicador es que el aire no salga tan fresco como debería o las fugas de refrigerante.
Por otro lado resulta muy sencillo tener en cuenta unos sencillos consejos para el adecuado mantenimiento del sistema de refrigeración que pueden evitar averías mayores, como es estar al tanto para rellenar el circuito con gas refrigerante cuando será preciso, usar recambios de buena calidad, encender el aire alguna vez en época fría, para evitar estar largas emporadas sin usarlo que pueden llevar a dar problemas cuando lo necesitemos en verano.



