El congreso internacional ‘Pico de petróleo ¿realidad o ficción?’ concluyó ayer en el centro de la UNED de Barbastro con un gran balance por la buena acogida que ha tenido este debate de actualidad mundial entre los noventa asistentes y por la calidad de las ponencias.
Desde el jueves primeras figuras mundiales relacionadas con el petróleo, profesores universitarios, científicos, periodistas especializados, y representantes de entidades que promueven el consumo de otras energías alternativas han debatido sobre la situación actual de este carburante cuyas repercusiones afectan de forma muy seria a la economía, a la política y a los movimientos sociales.
A lo largo de estos días se ha debatido sobre la necesidad imperiosa de reducir el consumo energético, hacer un uso racional, indagar en otras fuentes alternativas, fomentar vehículos que funcionen con electricidad o hidrógeno, como se está estudiando en el parque tecnológico de Walqa, los pros y contras del biodiesel, o el modelo de las denominadas sociedades en transición, pequeñas comunidades de Inglaterra que viven sin petróleo y que subsisten con una economía de autosuficiencia similar a la del medio rural de antaño.
Entre las conclusiones del congreso, se vaticina el final de las reservas del petróleo en años venideros, «más pronto que tarde», como indicó el comisario de este foro de debate, el barbastrense David Lafarga. Eso llevará a modificar los cambios de vida y a tratar de llevar a cabo a cabo prácticas de ahorro energético. «El problema en realidad ya no es el pico del petróleo sino nuestra forma de vida que es lo que tenemos que cambiar. Nuestro abuso del consumo energético, el crecimiento económico exponencial que no está en relación con la disponibilidad de los recursos, todo ese tipo de cosas, nos llevan a la conclusión principal de que hay que cambiar como vivimos», afirma.
Para el comisorio del congreso, «la movilidad y el transporte es algo crítico y tenemos que trabajar en esa línea. Es una cuestión de todos y tiene que empezar por la propia conciencia individual».
Ante el ocaso del petróleo, se aboga por las energías renovables que en años venideros serán muy importantes aunque no lo sustituirán.


