Elena Puértolas. Heraldo de Aragón
El ginecólogo que ejercía en el Hospital de Barbastro al que la Fiscalía de Lérida denunció por falsificar presuntamente el título de la especialidad declaró el jueves ante el juez de dicha capital catalana que efectivamente carecía de la titulación de especialista. Al parecer, tal y como reconoció a la Guardia Civil en la investigación previa, el título lo consiguió a partir de un abogado argentino. No obstante, el facultativo J. J. P. R, de mediana edad, es Licenciado en Medicina en Argentina con el título homologado en España, pero se le acusa de un presunto fraude del de Ginecología.
El médico ejercía como especialista interino desde 2005 en el Hospital de Barbastro, además de en mutuas y clínicas privadas de Lérida, según se recoge en la investigación previa a la vista oral que se celebró el jueves en los juzgados de Lérida. De hecho, según ha probado la Fiscalía de Lérida, no solo pasaba consulta sino que realizaba operaciones como cesáreas.
En la vista, no quedó ninguna duda de que el título era falso, según informan fuentes judiciales. No obstante, la defensa presentó documentos para intentar probar que había realizado cursos y que tenía formación en obstetricia adquirida a través de cursos realizados en Argentina. Por ello, el juzgado tendrá que verificar ahora esa formación y su validez para ver de qué se le acusa. De hecho, la falsedad de un documento tiene distinta consideración en función de la trascendencia jurídica. Por ello, se estudiará la situación para ver finalmente de qué delito se le acusa.
En los centros en los que ha trabajado, puesto que ejercía como ginecólogo desde los años 2002-03, no se han recibido quejas por mala praxis. La denuncia de la Fiscalía de Lérida partió de una investigación del Ministerio de Sanidad para localizar fraudes similares a partir de la comparación de títulos extranjeros. De hecho, se ha comprobado que estudió la carrera de Medicina en su país de origen, Argentina.
Apartado de sus funciones
Salud del Gobierno de Aragón conoció la investigación abierta contra el facultativo por la notificación que envió el jefe de la Audiencia de Lérida, el zaragozano Juan Boné, a todos los centros donde trabajaba para que adoptaran «las medidas convenientes». De todos modos, Salud en un primer momento no tomó medidas contra este médico y justificó que se encontraba de baja por enfermedad y que presentaba los partes y la documentación requerida.
Sin embargo, cuatro días después, y tras la publicación de la información en este diario, decidió suspender de formar cautelar y apartar de sus funciones al denunciado, a pesar de que la situación no había cambiado. En ese momento, el Salud ya indicó que su intervención no iría más allá hasta que no hubiera una decisión del juez, y en eso se reafirma. De hecho, por el momento se mantiene a suspensión de empleo y sueldo al acusado a la espera de la decisión final de juez. En el caso de que exista una acusación, tendrá que celebrarse un juicio oral.
Ocho años en ejercicio
No obstante, Salud siempre ha querido resaltar en este caso que el Hospital de Barbastro no fue el primer centro público en el que había ejercido, puesto que antes de llegar a Barbastro, trabajó en otros hospitales. Según informó en su momento la fiscalía de Lérida, practicó la medicina en Baleares y en el Arnau Vilanova de Lérida al menos desde 2002-03.
En estos momentos, no solo ha dejado de practicar la medicina en el Hospital de Barbastro sino también en los centros privados donde ejercía en Lérida, lugar de residencia del acusado.




