La Concejalía de Bienestar Social del Gobierno de Aragón va a articular este verano un protocolo para ayudar a las familias más necesitadas económicamente y garantizar que sus hijos tengan acceso a la comida durante el periodo de vacaciones escolares.
La medida se anunciará en breve tras la recepción de fondos por parte del Ministerio homólogo. En las tres capitales aragonesas esta ayuda se prestará desde los comedores escolares (el Gobierno de Aragón debe decidir que centros públicos abrirán), mientras que en el resto de la Comunidad Autónoma se establecerán unas ayudas económicas para que las familias puedan dar de comer sin problemas a sus hijos en los hogares.
La medida ya había sido anunciada y responde a la necesidad detectada por los servicios sociales aragoneses.
El consejero anunció esta medida ayer en Monzón en su visita las distintas actividades sociales que la Cáritas Diocesana desarrolla en la ciudad. «El Gobierno ha cogido la demanda que está ahí y vamos a determinar una serie de comedores en centros escolares en las tres capitales. Mientras que en el medio rural se publicará un decreto para atender a las personas que tengan dificultades a acceder a una comida digna en época estival. El Gobierno destinará ayudas económicas a los padres que por desgracia no pueden dar de comer a sus hijos en verano, fuera del horario escolar», señaló.
Los padres deberán de justificar la compra de alimentos.



