El Presidente de Aragón, Javier Lambán, y el consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, han firmado su adhesión a la campaña “Un millón de compromisos por el clima”, junto con la fundación Ecodes.
Es una iniciativa más que suma a otras que ya tiene puestas en marcha el Gobierno de Aragón y que pretende revisar, actualizar e impulsar. Para ello, asume compromisos reales en su día a día para mitigar los efectos del cambio climático y evitar, en la medida de lo posible, sus peores impactos ecológicos, económicos y sociales. Utilizar iluminación LED, implantar sistemas de videoconferencia o reuniones on-line, promover el uso del transporte público en los viajes de los empleados públicos, calcular la huella de carbono de sus edificios… son solo algunas de las iniciativas que están ya en funcionamiento o se van a poner en marcha en los próximos meses. Porque Aragón ya está desarrollando medidas en esta línea a través de la Estrategia Aragonesa de Cambio Climático y Energías Limpias, que tiene como objetivo ser referencia para todas las instancias y organismos y para todos los aragoneses y estimular y favorecer la reducción de emisiones.
Lambán ha recordado algunas iniciativas emprendidas, como el hecho de que Aragón participe en el Observatorio Pirenaico de Cambio Climático que trabaja en la adaptación al cambio climático en el territorio del macizo, con especial énfasis en climatología, biodiversidad del territorio, bosques y riesgos naturales y teledetección. También este año, se está llevando a cabo el cálculo de la huella de carbono en el edificio San Pedro Nolasco, un parámetro utilizado para describir la cantidad de emisiones de efecto invernadero asociadas a una empresa, evento, actividad o al ciclo de vida de un producto o servicio. Y se ha iniciado, entre otras medidas, la elaboración de una guía para la valoración ambiental de las alternativas disponibles en los proyectos de construcción y conservación de carreteras.
Pero no son las únicas. Lambán ha reiterado su intención de cumplir el programa electoral de su partido, el PSOE, con las que se presentó a las elecciones autonómicas el pasado mes de mayo y por tanto, entre otras medidas, el compromiso de su gobierno es controlar la emisión del 60% de los gases nocivos procedentes de sectores difusos o no controlados, procedentes del sector transporte, sector residencial, comercial e institucional, turismo, agricultura y ganadería, residuos…). Los alumbrados públicos, los propios organismos públicos y el sector de la agricultura, a través del programa Agroclima (un programa de información y sensibilización sobre el cambio climático en el sector agroalimentario aragonés) contarán con medidas de control que convergerán en que al final de esta legislatura el 85% de la energía consumida en Aragón proceda de energías renovables.
También ha puesto el acento en el Plan de Responsabilidad Social, suscrito con sindicatos y empresarios, uno de cuyos ejes es precisamente el compromiso por un uso responsable de los recursos y por un impacto ambiental sostenible y cuya aplicación se primará en las contrataciones públicas.
Son conocidas, asimismo, las acciones permanentes de educación y sensibilización llevadas a cabo a través del aula de medio ambiente urbano, que van a tener continuidad porque según ha asegurado el consejero de Sostenibilidad, “son actividades prioritarias”.
Campaña “Un millón de compromisos por el clima”
El Gobierno de Aragón, además de su propia hoja de ruta actualizada e impulsada, se adhiere también a la campaña que puso en marcha el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medioambiente, junto con la Fundación Ecodes, el pasado 3 de junio para sensibilizar a la opinión pública sobre el cambio climático de cara a la celebración de la Cumbre de París. La iniciativa propone un desafío colectivo, conseguir un millón de compromisos por el clima, para poner en valor las acciones de mitigación del cambio climático y pedir a empresas, entidades y ciudadanos que adquieran un compromiso para luchar contra ese gran reto que tiene planteado la Humanidad.
El vicepresidente de Ecodes, José Luis Batalla ha destacado que 130.000 ciudadanos se han adherido ya, así como numerosas entidades y ha destacado que la mayoría no suponen ningún coste. Se trata, en muchos casos, de gestos y hábitos a interiorizar.
En la Fundación aseguran que contamos ya con ejemplos diarios de la contaminación que afecta a ciudades como Madrid o Pekin, así como a entornos naturales como el Delta del Ebro, donde alertan de que el próximo año no habrá producción de mejillones, lo que según Cristina Monge “es una catástrofe medioambiental, económica y social”.
www.unmillonporelclima.es




