El Grupo Ignis, al que pertenece la empresa Avejaruco Solar S.L, mantuvo ayer una reunión sobre el macro proyecto fotovoltaico de La Puebla de Castro y Secastilla, con los vecinos de ambos municipios.
Esta reunión, se debe a un proyecto que contempla la instalación de 85000 placas solares en 110 hectáreas, equivalentes a 130 campos de fútbol, situadas entre La Puebla de Castro, Ubiergo y Secastilla. Además, otras alternativas de este proyecto son algunos municipios de la zona como: Capella, Benabarre, Graus, Torres del Obispo, Puyarruego, Hoz, Costean, El Grado, Cregenzán y Burceat.
En los últimos meses, los vecinos se han juntado para formar la plataforma «Ribagorza no se vende». El lema de la plataforma es «Renovables sí pero no así» y su objetivo es frenar este proyecto que afecta tanto a la agricultura y ganadería de la zona como al turismo. Además, han organizado manifestaciones, talleres informativos y recogidas de firmas para concienciar a la población sobre el peligro de esta instalación e informar a los propietarios de los terrenos.
Debido a la respuesta contraria de la población ante esta propuesta, representantes del Grupo Ignis en Zaragoza accedieron a mantener una reunión informativa con los vecinos.
Explicación del Grupo Ignis
Durante esta presentación, el Grupo Ignis explicó algunos de los detalles del proyecto. El presupuesto será de alrededor de 30 millones de euros e insistieron en su compatibilidad con el cuidado del medio ambiente. Desde el grupo afirman que instalarán una «línea vegetal» que cubrirá las placas solares y las hará menos visibles. Además, también destacaron que las placas serán desmontables y , según la empresa, su instalación es totalmente compatible con la agricultura y la ganadería.
Por último, defendieron su proyecto afirmando que crearán nuevos puestos de trabajo y que, según Ignis, esta instalación supondrá una reducción del coste de la luz.
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Los vecinos muestran su rechazo ante el macro proyecto fotovoltaico de La Puebla de Castro – Secastilla
Por otro lado, los vecinos trasladaron su descontento con el proyecto y pidieron a la empresa que actúe con mayor transparencia. Además, mostraron desconfianza por su forma de actuar ya que esta es la primera reunión que mantienen desde que salió el proyecto y la empresa no ha contactado con los propietarios para pedirles permiso a la hora de contar con sus terrenos para el proyecto.
Otras de las preocupaciones de los vecinos es la alteración del paisaje ya que consideran que esta instalación destruye el paisaje de la zona y podría afectar al turismo y como consecuencia, al descenso de la población de ambos municipios.


