El servicio de geriatría del Hospital de Barbastro lleva tres meses con un solo geriatra. La plantilla está formada por dos profesionales, pero en abril, uno de los especialistas optó por trasladarse a otro destino y su plaza actualmente está vacante. Esto ha conllevado que el Hospital haya minimizado las consultas externas, puesto que el único geriatra se dedica a atender las visitas hospitalarias internas.
Excepcionalmente el único geriatra recibe casos urgentes como consultas externas, pero se encuentra desbordado de trabajo, como denuncian desde la Asociación Alzheimer Somontano, colectivo que se está viendo muy perjudicado por esta situación.
Según datos estadísticos, corroborados por órganos científicos que luchan contra el Alzheimer, en la Comarca del Somontano se han detectado 1.1231 personas que podrían estar afectadas por una demencia, de ellas 600 residen en Barbastro. A estos enfermos hay que añadir las de las comarcas orientales que tienen al Hospital de Barbastro como referencia.
La Asociación de Alzheimer del Somontano se muestra agradecida por el trato recibido desde el geriatra, pero reconocen que «no da a basto y que en ocasiones tienen que recurrir a los médicos de cabecera de cada pacientes que tampoco encuentran un diagnóstico adecuado para algunos de los pacientes más graves cuando sufren ataques».
Lamentan también que mientras en el Hospital San Jorge de Huesca la especialidad está cubierta con relativas garantías, en el Sector de Barbastro, con quince centros de salud que atender y la misma población asistencial, sólo se cuente con un geriatra.
También denuncian que en la provincia de Huesca, con una población envejecida sobre todo en el medio rural, se formen geriatras y opten por trabajar en otros destinos fuera del Alto Aragón. «A Barbastro nunca quiere venir nadie, ni para geriatría ni para otras especialidades, se debería de solucionar este hecho y no dejar escapar a los profesionales que formamos», apuntan.
Desde el Hospital de Barbastro reconocen esta circunstancia y apuntan que a lo largo de este periodo de tres meses se han atendido los casos más urgentes «de la mejor manera posible desde el área de geriatría sin generar retrasos clamorosos». Asimismo indican que la plaza va a ser cubierta en los próximos meses, «si no a lo largo de verano, nada más terminar».
Fuentes sanitarias consultadas indican que el problema radica en que geriatría es una especialidad a la que optan pocos médicos y que cuesta encontrar sustitutos.
La Asociación Alzheimer Somontano confía en la próxima alta de un nuevo geriatra, pero recuerda que sería necesario un tercer profesional, puesto que con la próxima incorporación, «el actual responsable del área cogerá vacaciones y el problema persistirá un mes más».



