El sector Salud Barbastro recibía ayer un destacado galardón nacional por sus buenas prácticas con las madres que dan a luz. El Ministerio de Sanidad ha entregado esta mañana en Madrid dos galardones por sus buenas prácticas en el parto natural y por su trabajo con las madres inmigrantes en la comarca del Bajo Cinca.
La Jefa de servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital de Barbastro María Ángeles Aragón ha recogido el galardón junto con la ginecóloga Beatriz Rojas, también del centro sanitario barbastrense, y la matrona Patricia Millanes, del centro de salud de Fraga.
Los proyectos premiados concretamente son: ‘Buenas prácticas en el parto natural’ y ‘Educación para la salud en mujeres inmigrantes del Bajo Cinca’. El jurado de este concurso que convoca el Ministerio de Sanidad para reconocer la calidad en la atención sanitaria en un total, los ha elegido de entre 57 especialidades asistenciales como atención en enfermedades raras, violencia de género, lactancia materna, etc.
En el caso del proyecto del parto natural, el servicio de ginecología y obstetricia del Hospital de Barbastro ha disminuido el intervencionismo en el proceso de dar a luz, suprimiendo técnicas como la cesárea por ejemplo o reduciendo la estancia hospitalaria de la madre entre otros aspectos. Asimismo ha potenciado la coordinación con el servicio de Atención Primaria y ha desarrollado una estrategia de atención al parto normal con protocolos conjuntos, reuniones y formación para actualizar conocimientos y unificar criterios entre el centro salud y el Hospital.
Esta medida se ha desarrollado por toda la zona oriental de Huesca que cubre el Sector Salud de Barbastro, «favoreciendo así a todas las mujeres, aunque vivan alejadas del centro hospitalario», han valorado desde el Ministerio.
En el caso del proyecto llevado a cabo desde el centro de salud de Fraga, se ha centrado en el ámbito de la educación para la salud en mujeres inmigrantes del Bajo Cinca de cara a facilitar el control del embarazo y disminuir las interrupciones voluntarias.
El jurado ha valorado los resultados obtenidos a lo largo de diez años de aplicación de esta metodología que ha contribuido «a disminuir las desigualdades en salud de las mujeres inmigrantes y mejorar la calidad de la atención en salud reproductiva».

