El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha realizado un requerimiento para obtener mayor información acerca de la situación estructural de la torre de la catedral de Barbastro y de los usos turísticos que pretende el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón.
El objetivo es valorar la compatibilidad de ambos con la presencia de nidos de cigüeñas blancas, que se sitúan en el deambulatorio de la torre. El Obispado ha pedido actuar sobre éstos, ya que la torre ha sido acondicionada para recibir a visitas guiadas.
El Departamento de Medio Ambiente entiende que la documentación que se les presentó para pedir la solicitud de retirada de los nidos no justifica «suficientemente» cuál será la actividad turística a desarrollar ni los lugares a los que pueden acceder los turistas y de ahí el requerimiento del Inaga.
El consejero de Medio Ambiente, Modesto Lobón, señala por otro lado que la población de cigüeñas blancas ha adquirido un tamaño que en 20 años se ha multiplicado por diez, por lo que considera que la Comunidad es capaz «de soportar con solvencia y sin afectar a la conservación de la especie las medidas de control que, de manera excepcional, se adoptan ante situaciones de riesgo para la salud y seguridad de las personas».



