Una multitud llenó en la tarde de ayer la Catedral de Barbastro en el funeral del matrimonio Joaquín Valero y Rosenda Castillo, muertos el lunes en su finca de verano en la huerta de San Marcos. Sus cuerpos fueron enterrados por la mañana. La autopsia ha revelado que la muerte se produjo por inhalación de monóxido de carbono debido a la mala combustión de algunos aparatos de gas que tenían en casa. Técnicos de la DGA irán la próxima semana a investigar el origen de la combustión, según informaron fuentes de la investigación.




