El Museo Diocesano de Barbastro – Monzón celebrará hoy sus cinco años abiertos a un público en aumento. Este año se cerrará con más de 11.000 visitantes, superando la cifra de 2014. La tónica ascendente ha sido constante desde su apertura hace cinco años (el primer ejercicio se cerró con unas 8.000 visitas).
En estos cinco años por el Museo de Barbastro – Monzón habrán pasado unas 50.000 personas. La mayoría son aragoneses, también catalanes y de otras Comunidades, pero también han llegado desde Australia y otros países.
El Museo no solo crece en visitantes, si no también en piezas, a pesar de que todavía siguen retenidas en el Museo de Lérida más de un centenar de obras, como dan testigo las fotos con su respectiva leyenda colgadas en las paredes.
El Museo cuenta con unas 300 piezas expuestas, y desde su apertura se ha incorporado a la colección estable 35 obras.
Las últimas diez incorporaciones a la exposición permanente se presentarán hoy a partir de las 19.30. Se trata de dos crismones, uno de Muro de Bellos (restaurado en el Museo) y otro diocesano pero de procedencia desconocida. Ambas piezas serán analizadas por el experto en el arte románico Antonio García Omedes.
A continuación se presentará la renovada colección de textiles del Museo Diocesano (las actualmente expuestas pasarán al depósito del Museo de acuerdo con el protocolo para una correcta conservación de telas). La presentación de estos trajes eclesiásticos, de los siglos XVI al XVIII, corresponderá a la subdirectora del Museo María Puértolas.
Y las últimas dos piezas que se darán a conocer serán dos nuevas pinturas, Adoración de los pastores y Magdalena Penitente –del siglo XVII-, procedentes del Monasterio de Madres Capuchinas de Barbastro. La restauradora y guía Sheila Ayerbe será la encargada proceder a su presentación.
A lo largo de este mes habrá nuevos actos como una audición a cargo de la escuela de música de Ágata Samitier mañana, presentaciones de libros, conferencias sobre el arte románico, …





