El nuevo curso escolar que arranca en Barbastro el martes 7 tendrá como principal novedad la puesta en servicio del nuevo colegio Pedro I, construido por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Barbastro en las Huertas, junto a la residencia municipal.
Tras un verano de mudanzas desde el antiguo centro de la calle Antonio Machado hasta el actual, ahora el personal laboral se afana en colocar todo el material y las últimas infraestructuras que todavía faltan por equipar para tenerlo todo a punto para el inicio del curso.
Los profesores ya están preparando un curso que supondrá un salto cualitativo con respecto al antiguo centro. Todavía quedan pendientes realizar algunas actuaciones, sobre todo de equipamiento, pero desde el centro se asegura que el martes se abrirán sus puertas con total garantía. Restará la instalación de la cocina por lo que el servicio de comedor no se empezará a dar hasta el día 20, una semana después de la fecha prevista. » El colegio está bien pero hay cosas que en el funcionamiento veremos pero no va a incidir en la dinámica general», explica Paco Durán, su director.
El nuevo centro presta Educación Primaria e Infantil de tres vías aunque en el presente curso sólo 4º de Primaria e Infantil de tres años contará con las tres. En la planificación del colegio se decidió dejar la puerta abierta a la llegada de nuevos alumnos en el futuro y para ello se aumentó hasta las 3 vías. Así las cosas, el colegio entrará en funcionamiento con 20 unidades y podría llegar a 27 en función del aumento del alumnado.
El colegio Pedro I abrirá sus puertas con 480 alumnos, una treintena más que en el pasado curso (166 de Educación Infantil y el resto de Primaria), y 38 profesores.
El centro se levanta sobre 10.000 m2 de superficie y su coste ha superado los 4,5 millones de euros, a los que hay que añadir los más de 200.000 de equipamiento. Cuenta con tres plantas, gimnasio, cocina y comedor y una amplia zona de recreo. En la planta baja se ubican las aulas de Educación Infantil, psicomotricidad, el comedor y el gimnasio; en la segunda planta las plantas de 1º a 3º, más el aula de música, la biblioteca y espacios para tutorías y desdobles; y la tercera planta están las aulas de 4º, 5º y 6º, las aulas de desdoble, informática y sala de profesores.
Para el director del centro la apertura del nuevo centro supone ver culminada una aspiración cuyos trámites se iniciaron hace seis años con las conversaciones entre el Ayuntamiento y el Gobierno de Aragón ante la necesidad de contar con un colegio porque el Pedro I se había quedado pequeño. Una vez que se buscaron los terrenos y se realizaron las modificaciones urbanísticas y la redacción del proyecto, las obras han tardado un año y medio.
«Supone una satisfacción porque el colegio ha ido creciendo y fruto de ese crecimiento han surgido necesidades, una era tener más espacio y podernos adaptar para hacer nuestra actividad. El anterior edificio está muy bien para poder hacer muchas actividades pero no para acoger un colegio de Infantil y Primera porque cada año el número de alumnos era mayor, no había posibilidad de eliminar barreras y había problemas de seguridad», explica Durán que ya fue director en la primera y última etapa del anterior colegio.
El horario de las clases será de 9 a 13.00 hasta que el 27 de septiembre se inicie el horario partido de 9.30 a 13.00 y de 15 a 16.30.
En el plano académico este curso sigue ampliando el programa bilingüe de francés que abarca al primer ciclo de Infantil en su totalidad, así como las clases especiales de audición y lenguaje pasan de media jornada a jornada entera. También se desarrollará el proyecto europeo Comenius, con colegios de Inglaterra e Isla Martinica, el programa Escuela 2.0, y educación para la salud, etc.


