
La compañía de la Guardia Civil de Barbastro comenzó a trasladarse a su nuevo cuartel en la carretera de Graus el 29 de junio de 1961, después de haber tenido diferentes ubicaciones. El Cuerpo se fundó por los Reales Decretos de 13 de abril y de 13 de mayo de 1844, gracias a D. Javier Girón y Ezpeleta, segundo Duque de Ahumada para dar seguridad a caminos y campos atestados de bandoleros debido el descontento social. La Guardia Civil se desplegó en Aragón en mayo del mismo año, al establecerse la Comandancia de Zaragoza como componente de la 3ª Compañía del 6º Tercio, que se ramificó en dos Compañías: la 1ª en Huesca y la 2ª en Teruel. Una vez establecidos en Huesca los primeros guardias civiles, se fueron desplegando por las cabeceras de los partidos judiciales.

La llegada del Cuerpo a Barbastro no está bien datada, pero el Libro de Gestis del Ayuntamiento recoge la noticia de que el día 21 de junio de 1847, en la inauguración de la reedificada ermita de San Ramón, fue preciso poner en las puertas a guardias civiles para evitar la confusión, ya que hubo muchos actos a los que acudió abundante vecindario de Barbastro. De lo que si hay constancia es que se les asignó como Casa-Cuartel parte del convento desamortizado de los Padres Paúles, cedido por Hacienda al Ayuntamiento en 1842 para que lo utilizara como cuartel. Existe un informe de 1848 según el cual el convento se usaba como cuartel para la Guardia Civil y para una unidad militar, y además, había un local destinado a sala de audiencias de los juzgados de 1º instancia. En el mismo informe el jefe de la guardia civil decía que el ayuntamiento quería abrir al público el jardín y la huerta, cosa que se realizaría casi cien años después, convirtiendo el solar en un jardín, los “Jardinetes”, y en la estación de autobuses. El Cuartel de los Padres Paúles sufrió un asedio durante la Segunda Guerra Carlista (1846-1849), ya que el 4 de diciembre de 1848 las facciones de Lamundi y de Ramonet entraron en Barbastro y el destacamento de la Guardia Civil se hizo fuerte en su Casa-cuartel, hasta que la columna del brigadier Contreras obligó a los facciosos a abandonar la ciudad. En aquel enfrentamiento falleció un guardia, que fue el primer muerto del Cuerpo en Barbastro y que sería enterrado con todos los honores en el cementerio de la ciudad.

Del Cuartel de los Paúles la Guardia Civil se trasladó a una casa en la calle Graus nº 1, junto a la iglesia de San Francisco, donde además de tener sus oficinas, vivían 10 familias, los concentrados y los de caballería con sus caballos. En este cuartel la Guardia Civil se mantuvo hasta 1936, que con motivo de la sublevación militar y permanecer la guarnición de la ciudad fiel a la República, los componentes del Cuerpo se integraron en las columnas que partieron hacia el Frente de Huesca, mientras que sus familias se vieron obligadas a abandonar la casa.
En la posguerra la Guardia Civil se encontró sin cuartel y aunque el Ayuntamiento les propuso varios edificios, como el antiguo Colegio de la Merced, la realidad era que no reunían condiciones, por lo que se propuso alquilar el 1º piso en el nº 1 del Paseo de la Estación, mientras se pensaba que la solución sería construir un cuartel de nueva planta. Finalmente ubicaron las oficinas en lo que se conocerá como el Cuartel de la Tallada, mientras que los guardias y sus familias tenían que vivir en pisos alquilados, que era un problema de efectividad y económico.

En el periódico la “Nueva España” del 8 de septiembre de 1957 el alcalde José María Nerín escribió sobre «la próxima puesta en marcha de un magnífico cuartel de la Guardia Civil», aunque las obras comenzaron en 1958 y finalizaron en 1961. En otra información periodística se publicó que se trataba de un solar de 2.500 metros2 en el que se había construido una casa-cuartel de 1600 m2 con un patio interior, en la planta baja se encontraban las dependencias propiamente militares y al fondo del patio estaban los garajes y la zona civil del cuartel, un edificio de dos plantas con 21 viviendas.
El Cuerpo de la Guardia Civil lleva con nosotros 174 años en los que se han pasado calamidades por la inestabilidad política, las guerras, las posguerras llenas de racionamientos y privaciones, o por las adversidades climáticas, pero también ha habido muy buenas temporadas, como los más de cuarenta años de democracia en los que la relación de la Guardia Civil con los barbastrenses no ha podido ser mejor. Actualmente está destinada en la ciudad la 2ª Compañía, con su Jefatura, Plana Mayor y el Puesto, también radica Tráfico de Barbastro y la Policía Judicial. Los puestos dependientes son Estadilla, Naval, Berbegal, Peralta de Alcofea, Binéfar, Tamarite de Litera, Camporrels y Monzón, que lleva intervención de armas, el SEPRONA y dispone de un depósito para detenidos. Una de las responsabilidades más destacadas de la Guardia Civil es la cuidar de la seguridad ciudadana, siguiendo el mandato que la Constitución Española asigna a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, por lo que debemos de sentirnos muy satisfechos y agradecidos por su trabajo de proximidad y profesionalidad.

