El Plan está destinado a cubrir las necesidades en las carreteras altoaragonesas durante los meses de invierno, ya que este operativo tiene que hacer frente a una orografía de montaña, con cerca de 300 núcleos de población situados entre los 500 y los 1.700 metros de altitud.
Ideado para llegar hasta el último rincón habitado de la provincia, el dispositivo se activa de forma automática cuando llegan las primeras nieves y a partir de ahí, como explica Armando Borraz, responsable de Obras Públicas en la DPH, son las comarcas y los Parques de Protección Civil los que se encargan de actuar en la limpieza de las carreteras, en la prevención de la producción de hielo extendiendo fundentes cuando sea necesario, y también en la señalización adecuada que garantice unos desplazamientos por carretera seguros en todo el territorio. En términos de población, el Alto Aragón tiene alrededor de 10.000 personas viviendo en 92 núcleos ubicados entre los 800 y los 1.700 metros de altitud.
En detalles, con esta disponibilidad presupuestaria algunas comarcas han adquirido nuevas cuñas quitanieves, como es el caso de La Jacetania, o cuchillas de repuesto en La Ribagorza. También Huesca contará con un nuevo vehículo pick up, la Comarca de Sobrarbe equipará un tractor con esparcidor de sal y cuchilla quitanieves o en el Bajo Cinca se sustituirán las ruedas y las válvulas en ejes de los vehículos quitanieves. Otros materiales como barreras de seguridad, emisoras para los vehículos o silos para almacenar fundentes que se adquirirán también son necesarios para normalizar la vida de los vecinos de estas zonas.
Las necesidades varían en función de cada comarca. En la parte más al sur de la provincia, donde no es tan imprescindible contar con un elevado número de máquinas quitanieves, se centra en la prevención de la formación de placas de hielo en el firme a través del reparto de fundentes y en lo referente a equipamientos, a silos y esparcidores de sal que se acoplan a vehículos pick up, todoterrenos o bien tractores.
El resto de inversión, hasta llegar a los más de 650.000 euros, va a parar a los convenios acordados con las entidades comarcales para la prestación de este servicio, teniendo en cuenta las características orográficas de cada territorio, y a la adquisición de fundentes para la prevención en la formación de hielo en las carreteras. Para este operativo en las carreteras provinciales y locales, la DPH cuenta con un suministro de 1.000 toneladas de sal.



