Ecologistas en Acción ya advirtió públicamente que durante el pasado verano la contaminación por ozono troposférico había sido alta en Aragón y que en algunas poblaciones, como Monzón, se había superado el límite legal establecido para proteger la salud humana. Pero además de esto Ecologistas en Acción, tras estudiar los datos de la RRICAA (Red Regional de Inmisión de Contaminantes Atmosféricos de Aragón), ha podido comprobar que en las estaciones de Huesca, Monzón y Bujaraloz también se ha incumplido la normativa europea, la denominada AOT40, que fija unos límites para proteger la vegetación, tanto la natural como la cultivada. Este índice1, calculado a partir de superaciones de los 80 microgramos/m3 de ozono entre mayo y julio, no debe superar la cifra de 18.000 (microgramos/m3) x hora y Huesca ha alcanzado la cifra de 19.529, Monzón 19.053 y Bujaraloz 20.584. En el caso de Huesca capital el AOT40 también se superó en los años 2011 y 2012.
Las superaciones del AOT40 en las estaciones de control situadas en estas poblaciones hay que entenderlas como representativas de un área geográfica más extensa y los datos indican que una amplia zona de Aragón ha sido afectada por la contaminación y que la vegetación, además de la salud humana, ha sido perjudicada. Y más todavía si se tiene en cuenta que este índice no valora el efecto del ozono en el mes de agosto, mes en el que también suele haber altos niveles en nuestra región.
El ozono perjudica de modo variable a las plantas y hay especies que son más vulnerables que otras e incluso, dentro de las plantas cultivadas, el grado de afección es diferente según sea la variedad agrícola que se cultive. En general el ozono, que es un gas muy oxidante, provoca necrosis en las hojas, aumentando la defoliación de la planta y debilitándola. El debilitamiento de la planta, por añadidura, la hace más vulnerable a las plagas o a una meteorología adversa. En la agricultura la contaminación por ozono baja la productividad agrícola ocasionando daños multimillonarios en diversas zonas de Europa y, en cuanto a los bosques europeos, se calcula que este contaminante reduce en torno a un 10% la capacidad de los árboles para capturar CO2 (dióxido de carbono) durante la fotosíntesis2.
El efecto combinado del propio ozono troposférico, que es también un gas de efecto invernadero, y la reducción de la captura de dióxido de carbono que provoca en la vegetación es, además, una complicación añadida a la lucha contra el calentamiento global del clima.
Ecologistas en Acción considera que el Gobierno de Aragón está teniendo una actitud pasiva ante el problema de la contaminación en Aragón y que, lejos de mostrar una estrategia preventiva y de protección a la población y al medio natural, la Administración Pública parece que solo va a tomar cartas en el asunto si la repetición de los episodios de contaminación lleva a la Unión Europea a iniciar un proceso sancionador por incumplimiento de la normativa, una normativa que ya se queda corta cuando se la compara con las recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud hace para preservar la salud humana.
La contaminación por ozono troposférico tiene un origen complejo y se produce cuando diferentes contaminantes emitidos por el hombre, los llamados precursores del ozono, reaccionan entre sí ayudados por la radiación solar. Determinar el origen de los precursores del ozono y estudiar las medidas a tomar es algo que requiere tiempo y estudios científicos. Por eso Ecologistas en Acción solicita al Gobierno de Aragón que ordene ya estos estudios para poder tomar con conocimiento las medidas adecuadas para proteger a nuestra población y al medio natural.


