El Comité intercomarcal del PAR del Alto Aragón acordó en su última reunión, hacer pública «su preocupación por los retrasos y aplazamientos en proyectos y obras de mejora de carreteras y autovías esenciales para la economía, el territorio y la sociedad altoaragoneses» por lo que decidió instar a que «se encuentre y se aplique fórmulas para resolver los problemas y completar trazados básicos para el desarrollo del Alto Aragón como la A-22, A-23, A-21, N-II y N-260» bajo la convicción de que «una acción decisiva en la recuperación e impulso para el empleo es el fomento de actividad gracias a nuevas comunicaciones».
En concreto, el Comité analizó las diversas circunstancias en que se hallan paralizadas o pospuestas actuaciones sobre las autovías A-22, A-23, A-21 y las carreteras N-II y N-260. Entre esos factores, según el PAR altoaragonés, «destaca la restricción presupuestaria general que, en cualquier caso, debe contemplar al menos la ejecución de las partidas ya previstas o planteamientos de colaboración que superen obstáculos y acorten plazos para las obras, así como el cumplimiento de los compromisos en cuanto al avance de la tramitación y elaboración de proyectos de cara a su próxima dotación económica».
Este último sería el caso de los tramos pendientes de la N-260 ‘Eje Pirenaico’ en el valle del Ara, entre Campo y el valle de Benasque o en el itinerario desde Cataluña a Castejón de Sos, así como el desdoblamiento de la N-II, todos ellos a expensas del procedimiento técnico, ambiental y administrativo, con proyectos en redacción o estudio pero pendientes. En cuanto al ‘Eje Pirenaico’, el Comité del PAR señaló que «la apertura del enlace Fiscal-Sabiñánigo ha ratificado la importancia para las actividades económicas y la calidad de vida en esas zonas de las infraestructuras de transporte» por lo que pidió agilidad. También la reclamó para el desdoblamiento de la N-II, según el compromiso del Ministerio de Fomento, toda vez que los diversos intentos de paliar su intenso tráfico mediante la liberación o rebaja de peajes en la AP-2 no están dando los resultados deseables.
El Comité intercomarcal valoró así mismo los aplazamientos en ejes de autovía fundamentales para el desarrollo del Alto Aragón como el tramo Siétamo-Huesca (y la variante Sur de esta capital) en la A-22, el puerto de Monrepós en la A-23, y numerosas zonas del recorrido de Jaca a Pamplona en la A-21.
En consecuencia y coherentemente con las iniciativas institucionales presentadas por el PAR y aprobadas por distintos plenos municipales, comarcales y de la DPH, el Comité intercomarcal decidió instar al Ministerio de Fomento «para que, según los casos, retome o agilice el impulso a todos los tramos aragoneses de las autovías A-22, A-23, A-21 y A-2, y de la carretera N-260, aplicando todas las alternativas factibles: prioridad técnica y administrativa, respeto a las previsiones de los Presupuestos Generales del Estado, en virtud de los acuerdos de la Comisión bilateral entre Aragón y el Estado que dotaron de partidas a distintas infraestructuras altoaragonesas; profundizando en las posibilidades de la colaboración público-privada; cooperando con el Gobierno de Aragón mediante fórmulas como la encomienda de ejecución; y todos los instrumentos y mandatos del Estatuto de Autonomía de Aragón».

