La gobernanza del Ayuntamiento de Monzón pasa por el Partido Aragonés, la fuerza que ha experimentado proporcionalmente mayor crecimiento, pasando de 2 a 3 concejales, de los 17 a repartir, y sobre todo por Ciudadanos, cuyo único concejal puede ser decisivo para decantar la balanza hacia la derecha o la izquierda.
El PSOE (6) y el PP (5) siguen siendo las dos fuerzas mayoritarias por ese orden y deberán buscar alianzas para sumar la mayoría absoluta (9). El PSOE no suma con la izquierda, ya que Cambiar ha perdido un concejal y ni Podemos ni CHA han entrado en el Ayuntamiento. La fragmentación de los restos de las fuerzas de izquierda ha beneficiado al PAR que consiguió su tercer concejal, lo que convierte a la formación aragonesista en llave de gobierno si hubiera con un pacto con el PSOE. Las opciones para que la alcaldía vuelva a manos del PP pasan también por el PAR pero ineludiblemente por Ciudadanos. El concejal naranja, Raúl Castanera que en el anterior mandato militó en el PP, puede dar también la alcaldía al socialista Álvaro Burrell. Bastaría con que se abstuviera en segunda vuelta y el PSOE sumara con Cambiar ocho concejales, frente a los ocho del PP – PAR, si bien la alcaldía sería para la lista más votada.
El mayor perjudicado de estas elecciones ha sido el PSOE que a pesar de aumentar en votos con respecto a los anteriores comicios municipales, se ha quedado a tan solo once papeletas de conseguir el 7 concejal. Se lo hubiera quitado al PP que se hubiera quedado con 4. La historia hubiera sido muy distinta al actual donde la lógica política vislumbra un posible gobierno de derechas (PP, PAR y Ciudadanos). No obstante el actual alcalde el socialista Álvaro Burrell no da la batalla por perdida y va a hablar con sus posibles aliados, Cambiar, PAR y Ciudadanos. Le podría bastar con el apoyo de Cambiar y la abstención de Ciudadanos en segunda vuelta para ser alcalde como lista más votada.
“Ahora mismo hay varias aritméticas y vamos a ir hablando con los partidos a ver si dejan gobernar a la lista más votada y que ha aumentado su apoyo, o se busca otro tipo de maniobra”, afirmaba Álvaro Burrell, tras una noche agridulce.
Sobre una coalición de derechas que desbanque a la izquierda, el alcaldable socialista prefiere ser cauto, y pedía a sus posibles aliados (Ciudadanos o PAR) aboguen por el centro. “Es pronto. Lo más lógico sería que gobernara la lista más votada y además cuando lo ha hecho con cierta holgura. El PSOE ha sabido gobernar en muchas legislaturas y ahora lo podríamos hacer con partidos que se califican de centro. Vamos a ver cómo de centro son. Primero habrá que elegir alcalde y luego ver qué fórmulas de gobierno. Hay que ir paso a paso y viendo como se posiciona cada partido”, señala Burrell.
El alcalde en funciones ya ha mantenido una primera toma de contacto con los partidos pero recalca que queda tiempo para negociar. “Tenemos tres semanas y cuando hay resultados tan convulsos hay que dejar reposar los datos y los resultados. Hay que tomar distancia para valorar y tomar las mejores decisiones para Monzón”, dice.
Para el líder socialista hay que entender estos resultados en clave autonómico y nacional y contextualizarlo por la fragmentación de tantos partidos.

